30/01/2021
El actual escenario de pandemia afectó fuertemente al sector asegurador. En el 2020 la industria tuvo que adaptarse y responder a las necesidades de sus asegurados mientras el mundo se sumergía en una crisis económica y sanitaria. De inmediato, fue necesario replantearse la manera de gestionar sus procesos dentro de las nuevas realidades de mercado y el desafío de tomar medidas para continuar las operaciones con un mínimo de impacto para los clientes.
La transformación digital que se venía gestando en los últimos años, se aceleró para ofrecer respuestas más ágiles a los asegurados con un personal que operaba en remoto para proteger su salud.
En este año 2021 el mayor reto será la sostenibilidad. El incremento de la siniestralidad en el ramo de salud y vida; y las bajas expectativas de crecimiento de las carteras a causa de una fuerte desaceleración de la actividad económica los coloca frente a un panorama poco alentador.
En consecuencia, las compañías de seguro podrían manejar estos escenarios:
• La carga de siniestros relacionados con la pandemia se reducirá progresivamente debido a la exclusión de las coberturas pandémicas en los acuerdos de renovación.
• La escalada de precios en el mercado global de seguros continuará durante 2021.
• Se invertirá en implantación tecnológica para mejorar los servicios, las acciones comerciales y gestionar el riesgo.