16/09/2026
¿Sabías que dos personas pueden invertir exactamente el mismo dinero, durante el mismo tiempo, y una terminar con $52.000 más que la otra?
Esa es la magia del interés compuesto, el efecto que ocurre cuando el rendimiento de una inversión empieza a generar nuevos rendimientos sobre sí mismo.
Piénsalo así: si inviertes $10.000 al 8%, el primer año ganas $800. Invirtiendo con interés simple (o si retiras esos $800), el segundo año ganas lo mismo.
Pero aprovechando el interés compuesto, el segundo año ya no ganas rendimiento solo sobre tus $10.000 iniciales, sino sobre $10.800 y el tercer año sobre $11.664.
Supongamos que Sofía y María deciden invertir $5.000 al año durante 20 años, con rendimiento de 8% anual. Al final, cada una habrá aportado $100.000 de su propio bolsillo.
👉 Sofía, que no reinvierte los rendimientos, llega a tener $176.000 al final.
👉 María, que aprovecha el interés compuesto, alcanza los $228.800.
Más de $52.000 generados por dejar que el dinero siguiera trabajando.
Toma esto en cuenta al momento de escoger tus instrumentos de inversión, y si es posible, deja que los rendimientos sigan trabajando año tras año en lugar de retirar.