05/02/2022
Estos 5 pasos te ayudarán a desarrollar el hábito de la disciplina.
1. Controla las distracciones. Si observas objetivamente un día típico en tu vida te darás cuenta de la enorme fuga de energía en cosas innecesarias; por caso, las horas que pasas haciendo zapping frente la televisión, o en las redes sociales mirando la vida de otros. Redirige tu energía hacia ti, transformándola en el combustible para tu auto disciplina. Haz cosas que te motiven y que acerquen bienestar a tu vida en los planos físico, emocional, mental y espiritual.
2. Vence la pereza. Posiblemente para muchos dar el primer paso es lo que más cuesta. Hay una fracción de segundo donde tienes que elegir entre la pereza o ponerte en movimiento hacia tu meta. Quiebra ese límite auto impuesto. Da un paso a la vez, sostenido en el tiempo.
3. Haz de la voluntad tu gran logro. Esta condición humana se asocia con lo gánico (de “ganas”). En cuanto te entusiasmas con algo, incluso por el resultado que obtendrás a largo plazo, todo tu interior, incluyendo el cerebro, la mente y las emociones, trabajarán a tu favor. Es necesario apoyarte en tu escalón de voluntad para impulsarte hacia adelante, y salir de la inercia.
4. Agenda todo, incluso los descansos. El orden y la organización es un aliado ideal de la disciplina. Resultará confuso para tu inconsciente dar señales contradictorias si eres un caos en lo externo e interno, y, a la vez, buscas auto disciplina. Registra tus compromisos, cúmplelos; asigna espacios de descanso y de recuperación física y mental, para balancear este nuevo hábito que estás incorporando. Hazlo consciente: luego lo harás en forma innata, como cuando andas en bicicleta.
5. Negocia internamente con tu centro de recompensa. Este aspecto es decisivo para que perseveres. Frente a un paso donde estás a punto de retroceder en tu proceso para ser más disciplinado, establece una regla interna de recompensarte de alguna forma estimulante. Tu espíritu y el cerebro lo necesitan. Por ejemplo, date un gusto; expresa internamente la recompensa que tendrás al final de la tarea que exige una dosis extra de tu voluntad.