12/21/2023
Empecé "La Tiranía de la Igualdad" el sábado pasado y no pude soltarlo hasta llegar a la última página. Es una lectura obligatoria considerando la ola de ideas colectivistas que dominan el debate público actual.
El libro está escrito magistralmente por Axel Kaiser, quien argumenta sólidamente cómo el lema igualitarista, profundamente arraigado, en realidad encubre un reclamo por redistribuir la riqueza. Igualmente encomiable es su llamado a implementar programas genuinamente liberales para contrarrestar los embates populistas que acechan nuestro progreso y libertades.
El autor explica certeramente cómo la teoría socialista se basa en la búsqueda de la igualdad, expandiendo el poder del Estado para nivelar a los ciudadanos, aunque ello sacrifique libertades individuales. Lo que Latinoamérica necesita con urgencia, al igual que buena parte de Europa, es una plataforma liberal capaz de enfrentar esta arremetida igualitarista-populista que nos hunde en la mediocridad.
La confianza en la capacidad de superación individual, la idea de que la dignidad radica en sobreponerse con esfuerzo propio, y que la autoridad debe facilitar que los ciudadanos resuelvan sus problemas, deben estar en el centro de un relato y proyecto político genuinamente alternativo.
Lamentablemente, hoy en día son pocos los que comulgan con estos valores. El Estado paternalista persiste como referente omnipresente de la vida en sociedad, mientras el individuo yace olvidado a un lado del camino, esperando ser rescatado.
El libro también resalta acertadamente cómo las ideas, y quienes las difunden, constituyen el factor de mayor impacto en la evolución social e institucional de un país a largo plazo. Por ello, es crucial el debate e intercambio de visiones sobre estos temas tan importantes para el progreso.
En síntesis, esta es una lectura indispensable en los tiempos actuales. También es una labor importante para muchos de nosotros ser promotores de estas ideas liberales. La batalla de las ideas es la que finalmente determina el curso que toma una sociedad.
Solo ciudadanos informados y convencidos de los beneficios de la libertad serán capaces de frenar la marea igualitarista-populista.