Ya por el año 1963, Daniel comienza a incursionar en la avicultura, y así conoce a la que sería su esposa, Doña Blanca Talavera Spinzi, quien se dedicaba a incubar huevos, engordar y criar pollos como hobby en su hogar. Un año después contraen matrimonio y se instalan en una finca comprada a crédito en Capiatá y tienen 4 hijos. Con mucho esfuerzo forman su propio tambo y él, personalmente hacía el
reparto de la leche. El consumo de pollo en ese entonces se limitaba a eventos especiales. Don Daniel y Doña Blanca comienzan así la cría, engorde y faenamiento a mayor escala, vendiendo los productos principalmente a los clientes del tambo y a algunos restaurantes. En 1967, la historia de la industria aviar en el Paraguay cambió para siempre, cuando la producción a nivel familiar de pollos parrilleros dio origen a La Granja Avícola LA BLANCA S.A. para la marca PECHUGÓN. En el año 1970, con el ataque de “la enfermedad de Newcastle” a la población aviar, Don Daniel decidió vender la mayoría de sus lecheras, para así recuperar de manera asombrosa la producción de pollos y marcar el inicio de la avicultura moderna en el país. Granja Avícola LA BLANCA se convirtio en la única empresa en el Paraguay que cuenta con granjas reproductoras, plantas de incubación, granjas parrilleras, planta procesadora de alimentos balanceados y laboratorio de control de calidad; a su vez, la empresa constantemente está actualizándose y adaptándose a las últimas tecnologías requeridas por la industria avícola. Exporta cantidades importantes a más de 20 países como Rusia, Irak, Brasil, Rusia, Venezuela, entre otros, por la calidad de sus productos, aplicando los sistemas de GMP (Buenas prácticas de Manufactura) y HACCP (análisis de riesgos y puntos críticos de control), certificados por la empresa LATU Sistema (Uruguay). El matrimonio también estableció la industria láctea para producir los lácteos “La Pradera”. Don Daniel obtuvo diversos premios por su gran capacidad de liderazgo y su carácter innovador. Su preocupación genuina por sus funcionarios y colaboradores lo convirtió más que en un jefe. Las 3 hijas Ceuppens Talavera : Ana, Blanca y Violeta continúan dirigiendo el negocio avicola buscando mantener fielmente el legado y la excelencia del trabajo. Y Cuentan con certificaciones como Iso9001 y FSSC 22000. Siendo hoy la marca con más reconocimientos y premios , sinonimo de pollo paraguayo en el mundo.