03/07/2022
GUERRA ENTRE LOS CHANCAS E INCAS
En el año 1438, el Inca Huiracocha muy anciano ya para gobernar, debe elegir un heredero, y por presión de los orejones opta por elegir al príncipe Urco como su sucesor. Los chancas sabían perfectamente que las sucesiones entre los incas, usualmente desencadenaban en luchas internas por la supremacía, lo cual, efectivamente ocurrió, suscitándose la pelea entre las panakas de los Hanan y Urin Qosqo, para después proclamarse el triunfo de los primeros. Evento que dejó a la clase gobernante incaica en un periodo de reacomodo, mismo que fue aprovechado por sus rivales chancas.
Los chancas lograron reunir un ejército de 250 mil guerreros y salieron de sus tierras dispuestos a conquistar el Cusco, partiendo de Paucaray y según la usanza andina se dividieron en tres ejércitos. Tan seguros estaban de la fácil conquista del Cusco que dos de los ejércitos se dirigieron al Contisuyo y el tercero con 40 mil soldados tomó la ruta del Cusco.
Cuando los Chancas enviaron sus emisarios a Cusco, Huiracocha Inca y el Inca Urco aceptaron la rendición e inmediatamente huyeron causando la sorpresa en la etnia inca, siendo el salvador el príncipe K**i Yupanqui.
Ante la anarquía, K**i Yupanqui (nombre verdadero de Pachacútec) solicitó en vano el regreso de su padre.
Ante la negación de Huiracocha, Pachacútec hizo un llamado general a las etnias vecinas para resistir juntos a la amenaza Chanca, los Kanas fueron los únicos que se aliaron a los incas, mientras que los Ayamarcas también fueron los únicos que se aliaron a los Chancas y las demás etnias esperaron a ver por quién se inclinaría la victoria para unírseles.
La cruenta batalla fue librada en Yawarpampa ("campo de sangre"), ganada providencialmente por los cusqueños mediante la participación oportuna de fuerzas amigas. Esta difícil victoria se tornó en leyenda en el relato que recoge el cronista indio Juan de Santa Cruz Pachacuti Yamqui Salcamaygua (1613), quien afirma que la batalla se habría perdido si no cobraban vida milagrosamente los soldados de piedra pururaucas, que se piensa que en realidad fueron piedras disfrazadas como soldados para engañar a los chancas. Según los vencedores, murieron en Yawarpampa 22.000 chancas y 8.000 cusqueños. Los chancas se reorganizaron al poco tiempo, pero fueron derrotados nuevamente y de manera definitiva en Ichubamba.
Una vez derrotados los Chancas, los incas alistaron las celebraciones en Cusco a las cuales Huiracocha fue invitado por Pachacútec, sin embargo, Huiracocha se negó a menos que llevaran a Inca Urco a que reciba los créditos por la derrota Chanca, obviamente nadie quiso recibirlo. Motivado por la envidia, Urco organizó un pequeño ejército y marcharon a Cusco para derrocar a Pachacútec, pero éste, hábilmente, preparado lo derrotó. Inca Urco fue descuartizado y sus restos fueron arrojados.