09/06/2026
LEÓN XIV: "LAS IDEOLOGÍAS PASAN, LA VERDAD PERMANECE"
El discurso del Papa León XIV en el Congreso español, durante su visita a este pais, fue aplaudido de pie. No solo como una muestra de respeto, sino por haber encarado a los políticos a cumplir con su
deber de buscar el bien común y criticar abiertamente la polarización. "La firmeza no exige desprecio y... la convivencia puede verse amenazada por la cultura del descarte", aseveró.
Palabras recurrentes del Sumo Pontifice han sido "libertad", "jóvenes" o "vida", algo que en el discurso politico, dependiendo la forma cómo se estructure, tiene un efecto demoledor y repercuten en una población -sobretodo en tiempos electorales- que se siente ninguneada.
León XIV reivindica los límites morales del poder y recuerda que desde hace muchos siglos existe una conciencia jurídica y moral capaz de reafirmar que la autoridad lleva siempre consigo una responsabilidad, siguiendo los postulados de la escuela de Salamanca representada, entre otros muchos, por Francisco de Vittoria y nuestro santo Toribio de Mogrovejo quienes supieron advertir la necesidad que la ley sometida a la dignidad humana sea un instrumento deverdadera justicia.
En ese discurso, como uno podría imaginar, su tema central no fue Dios, sino la libertad de los individuos en el ámbito civil. Los llamados a un "'Somos libres en Cristo", 'Libres de las modas', 'La oración es una voz libre' muestra la manera consistente y enfática con la que el Papa instala el concepto de libertad en medio de una asamblea de un país que supo ser faro de occidente y de nuestra América, donde ahora proliferan conceptos comunistas o extremistas, posición que gana el debate antes de empezar. León XIV lo sabe y supo explicarlo con claridad meridiana.
Su argumento lo resume todo sin la necesidad de atacar a nadie de forma directa: "'Las ideologías pasan, mientras la verdad permanece", mostrando una vez más la potencia del llamado a "una paz desarmada y desarmante" con la que inició su pontificado.
Cuando el Papa menciona que la libertad necesita una comprensión plena de sí misma referencia a la 'libertad negativa' como la ausencia de coacción e interferencia por parte del Estado y de terceros, garantizando un ámbito de autonomía donde el ciudadano actúa sin trabas.
Por el contrario, la 'libertad positiva' implica la capacidad real del individuo para autorrealizarse y participar en la vida política, lo que exige que el Estado remueva obstáculos socioeconómicos.
En un Estado constitucional de derecho, ambas nociones se complementan: la constitución protege los derechos civiles de no injerencia (libertad negativa) a la vez que promueve los derechos sociales y fundamentales que aseguran las condiciones materiales para ejercer una libertad efectiva (libertad positiva).
En ese aspecto, cabe rememorar lo dicho por su predecesor, Benedicto XVI, en su discurso ante el Parlamento Federal alemán el 22 septiembre 2011: "Sin confundir el plano jurídico con el moral, conviene recordar también que la libertad necesita una comprensión plena de sí misma. Ser libre no significa únicamente estar libre de coacciones o disponer de muchas posibilidades de elección; significa poder reconocer el bien y adherirse a él responsablemente. Por eso, toda sociedad efectivamente libre requiere también una justa delimitación del poder público, de modo que la libertad de las personas, de las comunidades y de las asociaciones no sea indebidamente restringida" (cf. Dignitatis humanae, 1)
En ese efecto de impulsar el desarrollo de los demás, mientras la política grita, separa, enfrenta, el Papa persuade y se le escucha con mayor atención.
Lo alucinante de este acontecimiento, en el parlamento español, es que quienes propugnan el laicismo más radical acudieran militantemente a escuchar y aceptar el jalón de orejas moral, en un recinto no de fe sino de confrontación de ideas civiles.
Sin duda la palabra del Papa León XIV no conoce de fronteras. Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.