27/01/2026
📢 📢 📢 ATENCION A TODOS 📢 📢 📢
Facturas falsas: el riesgo que asumirá el contribuyente.
SUNAT ha anunciado mediante la Nota de Prensa adjunta que desconocerá más de S/ 3,195 millones en crédito fiscal del IGV, así como gasto y costo para el Impuesto a la Renta, vinculados a comprobantes emitidos por 78 Sujetos sin Capacidad Operativa (SSCO) a más de 57 mil contribuyentes (39 mil del MYPE Tributario, 12 mil del Régimen Especial y 6 mil del Régimen General).
Hasta ahí, el mensaje parece claro: combatir la evasión y las operaciones no reales. El problema aparece cuando se revisa quién termina asumiendo el costo real de este control.
SUNAT ha calificado a determinados proveedores como SSCO, señalando que no contaban con capacidad económica, financiera, material o humana para realizar las operaciones facturadas. Como consecuencia el cliente de esos proveedores asume las consecuencias perdiendo el crédito fiscal del IGV, y desconociendole el gasto o costo para efectos del Impuesto a la Renta.
Es decir el ajuste, la consecuencia de ello se le traslada directamente al cliente, aun cuando este haya pagado, contabilizado y usado el comprobante debidamente.
En otras palabras, el contribuyente que compró y muchas veces pagó termina asumiendo el error, la negligencia o la informalidad del proveedor.
Es sumamente crítico que la carga se desplace al cliente.
Ello obliga a los contribuyentes a actuar casi como auditores permanentes de sus proveedores, evaluando no solo que emitan comprobantes válidos, sino que además tengan infraestructura, personal, activos y capacidad financiera suficientes, algo que muchas veces no es evidente ni accesible.
¿Y la buena fe?, pues la normativa permite solicitar la revisión de los comprobantes dentro de un plazo limitado. No obstante, en la práctica, la carga probatoria recae en el cliente, quien debe demostrar que la operación fue real, cuando el efecto económico negativo ya está servido: reparos, multas, intereses y contingencias financieras.
La lucha contra la evasión es necesaria, pero cuando el diseño del control termina trasladando el riesgo fiscal al contribuyente cumplido, el sistema deja de ser preventivo y se vuelve punitivo por reflejo.
Hoy, más que nunca, el crédito fiscal y el gasto ya no dependen solo de comprar y pagar, sino de anticiparse a cómo SUNAT evaluará mañana a tu proveedor.
Y ese es un riesgo que ningún negocio debería subestimar