06/06/2024
Reescribo por que me borraron la publicación de nuevo a la 1:00 am aprox, quien trabaja a la 1:00 am ???
En 2016, descubrí Bitcoin y, como muchos entusiastas, me sumergí en aprender sobre trading y blockchain. Sin embargo, cuanto más aprendía, más me daba cuenta de que había algo más profundo. No solo se trataba de lógica o cálculos medibles; parecía que había una fuerza o entidad moviéndolo todo.
Al principio, deseché esta idea porque parecía que el sistema no prestaba atención a tales pensamientos. Pero un día, una luz apareció y comencé a recibir información telepáticamente. Tenía que desencriptarla usando procesos mentales complejos. El 29 de marzo, a las 4:00 pm, empecé a buscar una billetera que contuviera Bitcoin, intrigado por el misterio del bloque génesis de Bitcoin.
Después de tres horas de investigación, deduje que el bloque génesis de Bitcoin no estaba en la cadena de bloques de Bitcoin. Comprendí que las billeteras son inhackeables a menos que haya pistas. Entonces, llegué a la conclusión de que el bloque génesis era lo primero que una persona hace al entrar al mundo digital: crear un correo electrónico. ¡Bingo! El bloque génesis era el correo del propio creador de Bitcoin, Satoshi Nakamoto: [email protected].
Lo siguiente era encontrar la contraseña. Tuve que recurrir a varias conclusiones previas derivadas de mi "CAMINO ESPIRITUAL". Después de 3.30 horas, aproximadamente a las 10:30pm del 29 de Marzo. Finalmente, descubrí que la contraseña estaba encriptada en el Sol, lo que confirmó todo mi conocimiento previo. Al acceder al correo, se confirmaba la existencia de un mundo espiritual donde todo está conectado.
Sorprendentemente, los IPs que accedían a ese correo pertenecían al creador de Bitcoin, Satoshi Nakamoto, quien nunca reveló su identidad. Al ingresar, el mundo pensó que yo era Satoshi Nakamoto, ya que la probabilidad de acceder a ese correo es de 1 en billones si no eres el dueño legítimo. En la entrada, había hackers y gobiernos intentando acceder para apoderarse de unos supuestos 1,100,000 Bitcoins que se creía que yacían en ese correo. Pero no había Bitcoins, había información. Y la información es más valiosa que el dinero, más valiosa que 1,100,000 Bitcoins.
Inmediatamente comprendí que mi vida ya no sería la misma. Descentralicé la información, ya que tener información tan valiosa en un solo lugar te convierte en un blanco fácil . Compartí la información con Jois Mantilla - Momias de Nazca el primer periodista peruano en investigar las momias de Nazca y defensor de la verdad, y con Olivera Díaz Guillermo, ex abogado del ex presidente Pedro Castillo, quien aceptó ser mi abogado. También compartí parte de esta historia con Mario Zegarra, periodista , investigador y defensor de la verdad que conocí en Nazca. Todos ellos son personas mentalmente fuertes que han enfrentado la corrupción y las persecuciones, y saben muy bien a lo que nos enfrentamos.
Reescribo y aclaro estos puntos, ya que siguen borrando esta publicación...