21/04/2023
Un aprendizaje poderoso al que tuve la oportunidad de acceder hoy.
En la Kabbalah cuando se habla de luz, se habla de la conexión que tenemos con el creador y la que podemos esparcir hacía los demás, sobre todo cuando deseamos que mejore algún aspecto de su vida o de la nuestra.
Sin embargo, en ocasiones, esta luz puede verse nublada con nuestros propios deseos, restando espacio a nuestra alma o a nuestra mente, de que acepte la posibilidad de que ocurra lo contrario a nuestra petición.
Así mismo si nuestras peticiones se fundamentan en el ego *sintiendo superioridad*, o en nuestros juicios de que la situación puede ser mejor de lo que ya es, realmente no estamos confiando en el poder que tiene el creador de generar los milagros y de que ocurra lo que tenga que ocurrir. Además de que nos estaríamos siendo egoístas, ya que solo deseamos ver nuestros anhelos realizados sin considerar lo que necesita nuestra alma o la de la otra persona para evolucionar.
*"Cuando activamos la Luz en nuestra vida, se resuelven los problemas, se disipan las disputas, aparecen instantáneamente las soluciones y lo que necesitemos puede llegar a nuestras manos. Este es el poder de la Luz. La Kabbalah, que en hebreo significa “recibir”, es el manual de nuestra vida que nos enseña a atraer la Luz del Creador. El propósito de la vida es aprender a atraer esta Luz a nuestra vida y al mundo."*
_https://www.kabbalah.com/es/articles/the-power-of-the-light/ #:~:text=La%20luz%_
A mi entender, concluyo que nuestra alma necesita de eso que está viviendo para continuar expandiendo su luz y mantener la conexión con el creador. Es por ello que la invitación es, a crear espacios luminosos con la certeza de que tanto nosotros como nuestro entorno, recibirá lo mejor de ella, para experimentar el verdadero crecimiento.