05/06/2020
La vida no es lo que te sucede, es lo que haces con lo que te sucede.
Un hombre perdió el empleo. Lo despidieron. Tras buscar y buscar que alguien lo contrate, dijo: “mejor me pondré a vender algo.” Hoy ese hombre tiene su propia empresa.
Por alguna razón una mujer terminó endeudada. Su esposo había actuado de mala fe con ella. La mujer se separó y tuvo que empezar sola: ya no desde cero, sino desde la experiencia. A generar, a pagar centavo por centavo, a REHACER SU VIDA.
Unos jóvenes habían levantado su negocio. Lo habían posicionado. Habían ganado una clientela fiel. Pero de pronto el dueño del local que ellos alquilaban los llamó: “muchachos -les dijo- ya no vamos a renovar contrato. Necesito mi local de vuelta.” El hombre ahora tenía sus propios planes: movido quizá por la envidia al ver que a sus inquilinos les iba bien o quizá por un genuino deseo de emprender, el punto es que los desalojó. ¿Qué haces cuando tus clientes están en esa zona? Otra vez, volver a empezar.
Esa es la gente que avanza. Los que no se atascan. Los que reciben la propuesta de la vida y lanzan su contrapropuesta. Sienten dolor, sienten pena y seguro que lloran en silencio, pero aquí el punto es que se LEVANTAN. No se quedan como víctimas! No se quedan renegando de su mala suerte.
Recuerda siempre eso: “si tienes que volver a empezar, vuelves a empezar. Ahora desde la experiencia.” Porque los que triunfan son los que perseveran, los constantes, los creativos, los que buscan las circunstancias a favor y si no las encuentran LAS CREAN.
Alto el Pensamiento!!