02/11/2023
En las entrañas de la localidad de Cananea, nació un hombre llamado Arturo Chávez Olivarría. Sin embargo, su historia singular no se desenvolvería en su tierra natal, sino en el corazón de la ciudad de Hermosillo, donde el sol ardía inclemente sobre los sueños y las pasiones.
Arturo, conocido en los recovecos de la urbe como "El eterno enamorado", trajo consigo una devoción que desafiaría los límites de la realidad. En una pequeña boutique llamada "Novias Elegantes," ubicada en el bulevar Rodríguez, casi en la esquina con Heriberto Aja, la historia comenzó a tejerse.
Su amada, una silenciosa musa de plástico y tela, era conocida como Esmeralda. Tenía una tez pálida y ojos de un verde profundo, cual esmeralda en sí misma. Arturo la miró y, de manera inexplicable, se convirtió en su eterno enamorado.
Durante más de una década, Arturo visitó incansablemente la tienda. Él cantaba canciones de amor, lanzaba besos al maniquí y, en días calurosos, regaba el escaparate con agua para refrescar a su amada. Para Arturo, Esmeralda era su prometida eterna, aquella que partió antes de que pudieran jurarse amor para siempre. Su tragedia personal, confinada en el umbral de la esquizofrenia, lo empujó a las fronteras de la razón.
La dueña de la tienda, Gloria Moreno Noriega, fue testigo de este amor singular. Arturo, en momentos de desesperación, llegó a quebrar el cristal del escaparate en un intento de estar cerca de Esmeralda. A veces, confundía a Gloria con la madre de su amada, en un mundo donde los límites entre lo real y lo imaginario se desdibujaban.
El tiempo pasó, y Arturo se enfrentó a su propia fragilidad. La esquizofrenia se convirtió en un río subterráneo que socavó su ser. A pesar de las risas y las risueñas melodías que solía entonar con su guitarra, finalmente se le internó en el hospital psiquiátrico "Cruz del Norte."
En los últimos años de su vida, Arturo padeció de cáncer de lengua y fue hospitalizado en el Hospital General del Estado. Allí, en el ocaso de su existencia, un paro cardiaco puso fin a su melódica odisea.