09/08/2026
El río Mololoa no debe ser una herramienta electoral.
Hay algo profundamente preocupante cuando un problema ambiental que durante décadas ha afectado a una ciudad se convierte en una pieza de propaganda política.
El río Mololoa no es propiedad de ningún partido, de ningún gobierno ni de ningún político. Es un ecosistema, un patrimonio ambiental y un asunto de salud y bienestar para quienes vivimos en .
Por eso resulta irresponsable utilizar una fotografía de agua, una botella, una planta de tratamiento o una declaración política como sustituto de la evidencia científica.
Sanear un río no significa que el agua se vea limpia.
No significa únicamente que una planta esté funcionando.
No significa que se haya clausurado una descarga.
Y tampoco significa que un funcionario declare que el río está saneado.
Significa poder demostrar, mediante datos, análisis de laboratorio, monitoreo continuo e indicadores ambientales, que las condiciones del río han mejorado y que esa recuperación se mantiene en el tiempo.
Lo verdaderamente preocupante sería que un problema que requiere planeación de largo plazo, inversión, ingeniería, restauración ecológica y vigilancia permanente se redujera a un mensaje diseñado para generar aplausos y votos.
Porque entonces el ciudadano deja de recibir información y empieza a recibir propaganda disfrazada de resultado.
Y aquí hay algo que debemos recordar:
El río Mololoa no necesita que le creamos a un político. Necesita que podamos comprobar científicamente que está recuperándose.
Si los resultados son buenos, publíquenlos.
Si el tratamiento de aguas residuales aumentó, muestren las cifras.
Si disminuyeron las descargas contaminantes, muestren dónde, cuánto y desde cuándo.
Si regresó la fauna, documenten el indicador ecológico.
Si la calidad del agua mejoró, publiquen las series de laboratorio.
Y si todavía no está saneado, también debe decirse con honestidad.
La ciudadanía no necesita políticos que le enseñen un frasco de agua.
Necesita gobiernos capaces de entregar evidencia.
Porque el saneamiento de un río puede tomar años.
Una campaña electoral dura meses.
Y el futuro ambiental de Tepic no puede estar sujeto al calendario electoral.
Observatorio Ciudadano de Desarrollo Territorial Nayarit.
Observamos. Analizamos. Proponemos.