13/10/2026
En una sesión de consejo reciente, escuché a un director justificar lo injustificable.
Tenía que elegir a un nuevo Gerente Comercial y las opciones eran claras: un candidato externo que había triplicado las ventas en su empleo anterior, y su sobrino, que llevaba tres años en la empresa sin cumplir sus métricas pero "necesitaba la oportunidad".
Cuando profundizamos en el tema, me confesó la verdadera raíz: el miedo a la comida familiar del domingo. Ascender al externo le traería reclamos severos de su hermana.
He visto esto decenas de veces. Las empresas familiares se estancan cuando el parentesco pesa más que el mérito. Utilizar tu negocio como centro de apoyo emocional o bolsa de trabajo familiar es la forma más rápida de ahuyentar al talento externo que realmente sabe ejecutar.
Mi recomendación es establecer reglas de contratación por escrito, aprobadas por el consejo: Ningún puesto directivo se otorga por apellido. Todo familiar debe competir por la vacante con candidatos externos. Si un externo está mejor calificado, se le contrata y el familiar le reporta a él, sin excepciones.
Tu empresa necesita a los mejores al volante, compartan o no tu sangre.
"El orden es el camino; el crecimiento es el resultado."