09/07/2020
“APRENDO A ESTAR PRESENTE EN EL PRESENTE”.
¿Te ha pasado estar hablando con alguien que está de “cuerpo presente”… pero su mente está en otra parte? Mientras tú compartes cosas importantes para ti, la otra persona asiente, hace gestos simulando poner atención, pero tú sabes que no ha escuchado, realmente, lo que dijiste. Su mirada recorre disimuladamente (o a veces ya ni eso) la pantalla del celular o de la computadora, esperando alguna actualización en sus redes sociales, alguna notificación, como si lo que sucediera en el mundo digital fuera tan urgente (FOMO) que no pudiera esperar a terminar esa interacción real con un ser vivo de carne y hueso, como si el mundo exterior (o el mundo virtual de las series y las stories) fuera más importante. Cuando no hay aparatos cerca, observa los detalles de la habitación, se distrae con algún ruido de la calle, con el malestar de su estómago, el recuerdo de lo que hizo hace días o algún problema que le viene a la mente, para regresar de repente al presente, tratando de no ser descubierto “en otro canal”. Si le pides su opinión, es posible que te hable de sí mismo, en vez de abordar lo que le estabas compartiendo.
·
Y… ¿te ha pasado SER TÚ ESA PERSONA que no pone atención a los demás? ¿Por qué a veces resulta difícil estar atentos a lo que nos comparten nuestros amigos y seres queridos? Sabemos que requieren nuestra atención plena, pero no podemos “traernos al presente”.
·
Los animales nos dan grandes enseñanzas sobre el arte de ser y de estar, AQUÍ Y AHORA. Se permiten estar plenamente en donde están, entregados a lo que sea que estén haciendo, ya sea corriendo, comiendo, jugando, observando, olfateando, acicalándose, durmiendo; claro que los humanos podemos hacer estas mismas cosas, la diferencia es que muchas veces lo hacemos apenas con conciencia de nuestro cuerpo físico, de nuestras emociones, pensando en lo que haremos después, juzgando si está bien o mal, si nos aprobarán o rechazarán, si nuestra apariencia es adecuada, etc. Y en esos detalles SE NOS ESCAPA LA INTERACCIÓN REAL con un ser amado.
·
La presencia implica estar aquí, con todos tus sentidos, en lo que estás haciendo, sintiendo y experimentando, en este preciso instante. Por supuesto que es valioso ir al pasado para aprender de sus lecciones, o viajar al futuro para planear lo que queremos manifestar. Pero cuando no nos permitimos el espacio para ser, para estar, para vivir y paladear los instantes que uno a uno estamos compartiendo con los seres que nos rodean, puede llegar un momento en que comencemos a vivirlos en automático, sin ver los detalles únicos que conforman cada intercambio, cada diálogo, cada mirada que cruzamos con el otro, cada sonrisa, hasta que llegue un día en que los demos por hecho.
·
SE PUEDEN DAR POR HECHO LOS INSTANTES, PERO TAMBIÉN A LAS PERSONAS. Como el agua que fluye continuamente, ninguno vuelve a ser lo que fue antes, no vuelve a haber una interacción idéntica a la que perdimos por no haber estado allí. Por eso, estar verdaderamente presente requiere GENEROSIDAD y SILENCIO INTERIOR. Permitirnos estar, al tiempo que reconocemos la presencia del otro.
·
¿Te gustaría estar más presente en tu vida y tus relaciones? es una Flor de Bach que pertenece al grupo de la falta de interés por las circunstancias del presente, cuando caemos en ensoñaciones y nuestra mente “se fuga”. Tomarla nos ayuda a “aterrizar”, recuperando la concentración y la capacidad de estar aquí y ahora.
·
Otro remedio del mismo grupo de la falta de interés por el presente es , que ayuda cuando “vivimos en el pasado” (ya sea atorados en experiencias dolorosas o añorando buenos tiempos que ya pasaron). Al tomarlo, somos capaces de recordar el pasado como una experiencia valiosa, quedándonos con las lecciones, y siendo capaces de disfrutar del presente.
·
Por último, , del grupo de la soledad, nos ayuda cuando nos tornamos impacientes e irritables, esperamos que los otros nos atiendan o resuelvan más rápido, sentimos la necesidad de acelerar procesos, no aceptamos nuestro ritmo y el de los otros, y podemos “fugarnos al futuro”, por ejemplo, al estar hablando con alguien mientras ya estamos pensando: “Qué voy a hacer saliendo de aquí”. Podemos estar a menudo de prisa o “demasiado ocupados” como para dedicar mucho tiempo y atención a los otros. Esta flor nos aporta calma y alivia la agitación, permitiéndonos practicar la ciencia de la paz (la paciencia).
·
·
·
de Flores de Bach, remedios naturales y seguros para equilibrar las emociones. Programa tu cita con un consultor avalado por el Centro Bach. Incluye la entrega de frasco con gotas a domicilio, sin costo adicional, siempre que sea DENTRO de la Ciudad de Puebla (envíos a otras ciudades se pueden cotizar).
·