26/09/2023
Duele la vida
La vida es bella, ni duda cabe, pero.... también duele y mucho, duele cuando naces y te rompes mil huesos, duele cuando te angustia el hambre, el frío, la soledad y los pensamientos, porque sin darnos cabal cuenta, vamos creciendo y con ello tomando conciencia del dolor, cuando cometemos por ignorancia o por miedo, errores que lastiman a las personas, aún a las desconocidas, duele y mucho no ser aceptado, porque casi siempre no comprendemos pero igual exigimos comprensión y por supuesto duele el rechazo, ese rechazo que nace en los pensamientos y se traduce como que no vales, no importas, no cuentas.
Para los demás, está no aceptación se justifica en sus actos y en sus resultados, en no cubrir el rol y con ello las expectativas que siendo propias, depositamos en seres ajenos, a partir de ahí, los calificamos y les ponemos una etiqueta, aquel es irresponsable, este es tonto, otro más es lento, también está la persona que abusa y hasta decimos que alguien no nos amo a partir de nuestras interpretaciones del amor, aunque no entendamos que es el amor pero si nos sentimos capaces de definirlo y todo eso en verdad duele lo reconozcamos o no, finalmente no importa porque.... lo sentimos y por consecuencia lo sabemos.
La vida también nos muestra que el dolor vive dentro y aflora cuando alguien amado se va, por decisión propia o por qué llega al final de su existencia aquí, porque el abandono existe, lacerante, directo, sin piedad, como en esencia es.
A través de la historia, hemos conocido hechos que son una vergüenza como las guerras, que invariablemente son por dinero y poder, las hambrunas que no se atienden por indiferencia, infamias por genocidio e ideas retorcidas, pederastia encubierta por una fe extraviada y todo esto es dolor, entonces.....quien puede negar que la verdad da duele y con todo ese dolor.....aquí seguimos.
La explicación que yo encuentro es que la vida también es bella, bella cuando encontramos el amanecer disfrazado de esperanza, bella cuando soñamos y luego.....creamos en los hechos ese sueño, bella en la naturaleza y su maravillosa forma de ser y luego ser consecuencia, bella cuando la mano de una pequeña o un pequeño te toca y te conectas, bella en la necesidad de fundirte dentro de otra vida y sentir que trasciendes, bella en la palabra que anima, que cura y que empuja solo por el hecho de hacer el bien, bella en la risa que contagia felicidad, bella en la música que te da energía o que te da calma, bella en el arte que te permite transportarse, imaginar, admirar y creer en algo expresado por otro ser humano, es bella en la capacidad de aprender, comprender, ser y trascender en la herencia del conocimiento.
La vida es bella porque tenemos la capacidad de continuarla, no solo por generarla, más bien y sobre todo por la forma, por los sentimientos y pensamientos involucrados, que nos conducen a sentir, disfrutar, con pasión y ternura el mayor sentimiento de todo ser vivo, el amor y su mágica conexión con todo.
Para comprender la oscuridad, hace falta la luz, para poder aprender, se necesita ignorar, para saltar hay que saber caer, para trascender hay que nacer, la vida es una maestra impecable e impoluta, y corresponde igual el precio a pagar para aprender y el tiempo y el dolor, son la moneda.