01/08/2026
LUGHNASSADH
ENERGÍA ESTELAR CÓSMICA
SABBAT MAYOR DEL CORNUCOPIO. Aparece alrededor del 1 de agosto. En esta celebración se toman los primeros frutos de la cosecha. Es un momento de aprendizaje, de sembrar las semillas de lo que queremos aprender en el futuro y de lo que queremos que los demás nos enseñen. En tradicional amasar barras de pan y tortas para este día.
Representa el inicio de las mismas y el inicio del periodo de recolección de los frutos de la tierra. Es conocida también como festividad de los primeros frutos.
Tu energía es tu poder.
No son tus palabras, tampoco son tus promesas, ni mucho menos lo que desearías “ser”, “hacer” o “dar”, eres tus acciones e intenciones.
Tus pensamientos generan sentimientos y tus sentimientos generan cierta vibración y esa vibración es la que vamos transmitiendo por la vida, insisto, no es lo que queremos, ni lo que creemos ser, transmitimos lo que somos, si, a nivel emocional y energético, si todo el día estamos viviendo en caos y desconfianza transmitiremos incomodidad y duda, si todo el día estamos odiando, despreciando, criticando, juzgando y señalando, de igual forma transmitiremos y atraeremos duda y desconfianza, mala vibra, etc, de igual forma si la mayor parte del tiempo estoy pensando que las personas son malas, de esa misma manera es como yo estaré atrayendo y generando mi realidad, y sucede lo mismo del lado opuesto, si la mayor parte de mi día estoy propositivo, optimista y observando oportunidades donde los demás ven problemas, estaré atrayendo oportunidades prosperidad y abundancia a mi vida.
Por eso es que lo más valioso que tienes es tu energía, eso que transmites, eso qué haces sentir, la huella que dejas en cada persona, esas palabras que das, la forma y el tono en que lo haces, esos gestos de ayuda, esas palabras de aliento, esos gestos de amor, esa ayuda desinteresada, ese apoyo genuino, ese favor que haces sin esperar nada cambio, tu presencia en momentos importantes, esa mano que estiras cuando nadie lo espera, esa sonrisa que emana de tu boca, y sobretodo la honestidad y veracidad de tus palabras.
Lo que te vuelve inolvidable es como transformas el corazón de los que te rodean con tu sola presencia, esa es tu energía, ese es tu poder.
¿QUÉ RITUAL LLEVAREMOS A CABO EN ESTE MES DE AGOSTO?
EL BUDA DE COLOR MORADO
En este proceso te invito a conectar contigo, es momento de hacer un trabajo personal, de hacernos responsables de nosotros mismos sin culpar a los demás ¿Quién eres? ¿Qué haces por estar bien? ¿Qué tanto confías en ti? Entre más preguntas lleguen a ti, fortalecerás el poder de tu energía, de tus acciones y las palabras. Todo esto dedícalo a tu proceso diario antes de encender la vela. Recuerda que su uso puede variar de los 30 a 40 minutos y apagas. En este tiempo te invito a dedicar un espacio para escribir tu sentir del ritual, de esas impresiones e ideas, sentimientos y emociones que albergan tu vida, porque esto que llegues a sentir y expresar en tus hojas nos servirá para nuestra penúltima celebración del año (MABON) que representa el OTOÑO.
Señor Dios, en este y cada amanecer levanto mi corazón hacia Ti.
Así como la luz vence a la oscuridad y un nuevo día comienza, te pido que también renueves mi vida, mis fuerzas y mis esperanzas.
Lava con Tu gracia todo lo que me ha hecho daño.
Aleja de mí las tristezas, los miedos y las cargas que he venido arrastrando.
Que este amanecer marque el inicio de tiempos mejores.
Bendice mi hogar.
Bendice a mi familia.
Bendice mi trabajo y mis caminos.
Que la luz de las Deidades eternas y universales, santos y vírgenes que preparon el camino para llegar a la Fuente de la sabiduría y conectar con La fuerza suprema, hoy me sigan inspirando a caminar con fe, llenándome de humildad y confianza.
Abre las puertas que deben abrirse.
Cierra aquellas que no son para mi bien.
Y permite que todo lo que hoy nazca bajo Tu bendición crezca con paz, salud, amor y prosperidad.
Ayúdanos a acercarnos más a Dios y a vivir conforme a Su voluntad.
Que este amanecer traiga renovación para el alma, fortaleza para el corazón y esperanza para quienes más la necesitan.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén, Amen, Amen, Amen.