¿Sabías que un deterioro en tu salud puede dejar vulnerable tu patrimonio? La salud no se suele considerar en el tema de las finanzas personales, sin embargo es la parte más importante de ellas. Si bien sabemos que g***r de una buena salud es indispensable para desempeñar nuestras actividades diarias, también es cierto que tiene un impacto en las finanzas personales. Evitar los problemas de salud
no es únicamente llevar una dieta equilibrada, hacer algo de deporte y evitar la ingesta de sustancias que afecten al organismo; sino también incluye evitar situaciones de riesgo en las que podemos salir perjudicados sin obtener un beneficio. Estudios médicos han comprobado que diversos padecimientos físicos y mentales, están vinculados a problemas financieros de las personas que los padecen. Estos padecimientos van desde altos niveles de estrés, ansiedad, trastornos del sueño, depresión, infartos, derrames cerebrales e incluso se tienen reportes de casos extremos en los que han culminado en suicidio. Estos padecimientos se pueden evitar cuidando tus finanzas; sabiendo administrar tus recursos eficientemente para hacerle frente a cualquier complicación médica, así como la prevención de los mismos, realizando chequeos de rutina, cuyos costos sean considerados con antelación en tu presupuesto personal. Desde el punto de vista financiero, toda acción o decisión que tomemos tiene un costo; por lo que tener una mala salud tiene un costo, puesto que implica gastos repentinos que pueden ser desde la compra de medicamentos farmacéuticos hasta pago de gastos hospitalarios y honorarios médicos, así como el tiempo que conlleva una recuperación; por lo que se verán afectadas nuestras finanzas. Contar con una educación financiera coadyuva al bienestar de nuestra salud, puesto que si poseemos los conocimientos necesarios en la materia, podremos hacer frente a cualquier adversidad que se derive de nuestra salud. Por ejemplo, si tenemos el hábito del ahorro, podremos liquidar los gastos que provengan de cualquier padecimiento físico, lo que evitará que nos endeudemos y afectemos el patrimonio familiar y de terceros. Teniendo bases de educación financiera, también podremos ser capaces de prevenirnos ante cualquier padecimiento médico que afecte nuestro patrimonio, por ejemplo; podemos decidir entre el ahorro destinado a situaciones de emergencia o contratar un seguro de gastos médicos mayores, esto permitirá que en el mediano y largo plazo nuestros ingresos no se vean comprometidos.