10/09/2026
Hace un año ocurrió la tragedia del Puente de la Concordia, en Iztapalapa.
Para muchas de las personas que estuvieron ahí, aquel 10 de septiembre había comenzado como cualquier otro día. Iban al trabajo, regresaban a casa y tenían planes para esa tarde, para el fin de semana o para los próximos años.
No podemos vivir pensando permanentemente que algo malo va a suceder. No se trata de vivir con miedo.
Pero sí podemos vivir conscientes: disfrutar a nuestra familia, cuidar nuestra salud, ordenar nuestras finanzas y procurar que las personas que dependen de nosotros puedan continuar si algún día nosotros no podemos hacerlo.
Prepararnos para lo inesperado no significa esperarlo.
Significa reconocer cuánto valor tiene todo lo que hoy sí tenemos.