Nuestra caja entra en funciones el 12 de Septiembre 1979 como una extención de la caja santa María de Guadalupe del vecino poblado de Tequisquiapan contando con el apoyo y la asesoría de don Luis Ugalde Monrroy. El padre Lorenzo Cervantes Alvares fue uno de los principales promotores de el movimiento cooperativista en nuestro municipio entre sus proyectos estaba el formar cooperativas de consumo,
ahorro y crédito. Entre la feligresía de ese entonces era muy notoria la diferencia económica y social y lo más perceptible eran las personas que se dedicaban al agio y la usura, prestando dinero a intereses muy altos, embargando bienes, dañando al más necesitado y obstruyendo el progreso equilibrado de la comunidad. Algunas personas acudían al padre Lorenzo en demanda de dinero para solventar sus necesidades financieras queriendo dejar en calidad de garantía sus herramientas de trabajo o cualquier objeto al que ellos daban algún valor económico o sentimental. El padre Lorenzo no cejo en su empeño de organizar grupos afines a la superación social, en el otro campo que traía en mente: El ahorro popular, observo que en las escuelas, esta acción es de carácter educativo noto que entre jóvenes y adultos que se reunían en la escuela Naciones Unidas, había algunos de acción católica que entre otras actividades sociales y religiosas practicaban una insipiente forma de cooperativismo, mediante el ahorro y crédito voluntario. Pensó los alcances que tendría si se estructuraba más sólidamente y aprovecho la presencia de personas que se reunían periódicamente los días lunes en el salón anexo a la parroquia, estas reuniones eran de formación religiosa llamados cursillos de cristiandad y quienes los recibían se llamaban cursillistas. Con estos antecedentes de formación religiosa solida y proyectada al bien del prójimo, nació nuestra caja popular.