06/09/2022
EL TIEMPO Y EL DINERO. UNA RELACIÓN MUY INTERESANTE
En términos generales, muchas cosas que hacemos o no hacemos en la vida son por dinero. El dinero es un elemento importante que mueve a las personas, sin embargo existe otro factor que influye de manera determinante entre las personas y el dinero: el tiempo.
Pongamos algunos ejemplos para hacer más concreto este tema:
¿Qué dejamos de hacer por dinero?
- Dejamos de ver el mundo y nos encerramos en una oficina largas horas, días y años. .
- Dejamos de visitar a nuestra familia y convivir con nuestros seres queridos.
- Dejamos de hacer nuestra pasión por hacer algo que “da dinero”.
- En definitiva, dejamos de hacer lo que nos gusta. Dejamos de vivir.
¿Qué hacemos por dinero?
- Dormimos poco con tal de entregar un producto o abrir un negocio.
- Trabajamos doble turno, incluso sábados y domingos con tal de ganar más dinero.
- Los migrantes arriesgan su vida por llegar a un país en el ganaran dinero.
- Recorremos horas en el auto o transporte público para ganar dinero.
- Algunos son capaces de matar a otro por obtener su dinero..
El dinero, efectivamente, es algo muy importante, a tal grado que algunos consideran que lo más importante en la vida es precisamente el dinero.
Sin embargo, se pueden señalar con evidencia que hay etapas o circunstancias en las que el dinero tiene una menor importancia frente a otras. Por ejemplo, en la niñez poco importa el dinero, suponiendo que se tiene una familia que le proporciona los medios de subsistencia, educación, vestido y amor. En esta etapa, a los niños lo que desearían no es tanto el dinero sino más tiempo para jugar y divertirse.
El dinero pierde importancia cuando se carece de salud y consecuentemente de tiempo, si se trata de una persona desahuciada, bajo este lamentable supuesto, poco importa si se tiene para comprar un Ferrari o un auto austero, lo único que importaría es estar sano y fuerte para tener más tiempo.
Después de los 60 años, es el punto en la vida de las personas que significa una especie de “corte de caja” en el que cada persona cosecha lo que ha realizado en cuanto a la utilización de su tiempo y su dinero.
Cuando se rebasa los 60 años, se llega a un punto en el que las personas, en cuanto al tiempo y el dinero, se enfrentan a una especie de “corte de caja” y se pueden encontrar parados en las siguientes situaciones:
1.- Ya no te queda mucho tiempo para obtener más dinero adicional a lo que tienes en ese momento, dependerá del producto de tu trabajo, ahorro e inversión;
2.- Tu energía y capacidad disminuyen y en consecuencia son factores que juegan en contra para obtener más dinero.
3.- Ante estos dos supuestos anteriores, considerando que posees buena salud y si tus expectativas de vida son de alrededor de 2 décadas, el dinero cobra una vital importancia, por la disminución de tiempo y energía.
Lo ideal es que, llegados los 60 se tuviera tiempo y dinero, algo así como salud física más salud financiera. Ambas situaciones, se logran a través de los hábitos: para el caso de la salud física, se requiere, ejercitar el cuerpo con regularidad, buenos hábitos alimenticios, hábitos de higiene y salud mental, tan sólo por mencionar apenas una parte mínima para tener buena salud física..
En contraparte, para tener dinero después de los 60, sólo se requiere, como mínimo, la adopción de un sólo hábito y cuanto más joven se adopte mucho mejor. El hábito del ahorro, sistemático, continuo y sin que afecte la atención de nuestras necesidades.
El ahorro continuo, durante largo plazo, aunque sea una pequeña parte de lo que se gana logra acumular cantidades considerables. Si además, dicho ahorro se coloca en algunos de los diversos instrumentos financieros el dinero que se obtiene no disminuye su valor por causa del proceso inflacionario, o inclusive puede tener un crecimiento si se coloca en instrumentos de inversión.