28/08/2026
Dos abogadas me plantearon, por separado, el mismo problema: cuando fallece un socio, las dificultades pueden comenzar para quienes permanecen en la empresa.
Si no existe un acuerdo claro y una fuente de liquidez, pueden surgir conflictos con los herederos, presión sobre el flujo o dificultades para conservar el control del negocio.
La solución requiere dos componentes:
• Un acuerdo jurídico que defina qué sucederá con la participación del socio.
• Una estrategia financiera que genere los recursos necesarios para cumplirlo.
El acuerdo establece el camino; la liquidez permite recorrerlo.
¿En tu empresa ya está definido qué ocurriría si faltara uno de los socios?