21/05/2026
“Mi médico me dijo que no era nada grave, que no era necesario declararlo al seguro, así que no lo declaré”
Esa frase me la han dicho más veces de las que quisiera contar. Y siempre termina mal.
Porque el médico y la aseguradora no miden el riesgo de la misma manera.
Su médico mide la probabilidad de que usted sufra un daño real por su padecimiento. Si esa probabilidad es baja, para él no hay problema.
La aseguradora mide la probabilidad de tener que pagar por ese padecimiento. Aunque sea un 1%. entonces ya hay riesgo.
Un 1% de riesgo para su médico es tranquilidad. Para una aseguradora, sí ese padecimiento no se declaró, es una exclusión, o peor, una razón para anular su póliza cuando más la necesita.
Por eso, cualquier medicamento, diagnóstico o padecimiento previo debe declararse. No porque usted sea un riesgo. Sino porque las reglas del juego son distintas y usted merece jugarlas bien informado.
Un corredor de seguros no es su médico. Pero sí es quien traduce esas dos realidades para que usted no quede desprotegido cuando llegue el momento.
¿Sabe exactamente qué declaró en su póliza y qué no?