24/06/2026
Una clienta llegó a mí con un historial médico complicado: una condición crónica con varias recaídas a lo largo de los años.
Lo que cambió el panorama no fue encontrar una aseguradora más flexible. Fue que ella fue completamente transparente conmigo desde el principio.
Me contó cada diagnóstico, cada tratamiento, cada recaída. Sin esconder nada. Y eso me permitió hacer algo que no hubiera podido hacer con información incompleta: buscar una aseguradora con parámetros de evaluación más amplios y asi buscar el seguro ideal segun sus condiciones médicas.
Hoy ella tiene un camino claro hacia una evaluación. Y su familia, una cobertura armada con estrategia.
Nada de esto hubiera sido posible si ella hubiera escondido información por miedo a que la rechazaran.
Entiendo la tentación. Cuando alguien ha cargado con varios diagnósticos, declarar todo se siente como exponerse a más rechazo. Pero es exactamente lo contrario: mientras más clara sea la información que me da, más opciones puedo encontrarle.
Como corredora, mi trabajo es evaluar su caso. Pero solo se puede hacer con la información que usted me da.
¿Qué le da más tranquilidad: declarar todo y que evaluemos juntos las opciones, o quedarse con la duda de si su seguro responderá cuando más lo necesite?