15/10/2026
🆕️📚Ⓜ️ 1/n [n = 25] Ningún microbio entra solo a una obra de teatro. Siempre llega cargando una metáfora encima: el germen que invade como un ejército, el cuerpo que se defiende como una fortaleza sitiada, el gen que dicta el destino como una condena. Un grupo de investigadores reunidos en «Microscopic Life in Early-Twentieth- and Twenty-First-Century Literature and Performance», volumen dirigido por Liliane Campos y tres colegas más y publicado en acceso abierto, sostiene que esas figuras no son adorno. Son la forma misma en que pensamos lo que no alcanzamos a ver, y vienen preñadas de política: hablar de “invasión” microbiana es también hablar de fronteras, de guerra y de extranjeros.
El libro tiende un puente de un siglo que vale la pena recorrer con calma. El miedo al contagio no nació con la pandemia reciente. Ya el teatro parisino del Grand Guignol, a comienzos del siglo pasado, llevaba la enfermedad a escena para ventilar angustias coloniales y militares; en los años treinta, el teatro documental estadounidense convertía al microbio en arma política. Y entre esas obras aparece una imagen que cuesta olvidar: en un montaje del director italiano Romeo Castellucci, espermatozoides vivos proyectados en lo alto del escenario relegan a los actores humanos a un rincón.
Lo intrigante es el giro del signo. Donde antes el microbio era el villano a derrotar, el arte del microbioma de hoy lo celebra como arrendatario y compañero de cuerpo. Es una corriente de moda en las humanidades, y los autores lo sostienen con cierto entusiasmo festivo, justo cuando la pandemia que posiblemente lo haya inspirado a escribir este volumen debería recordarnos que ese mismo arrendatario también mata.
Todos los casos del volumen salen de Estados Unidos y Europa, como si la fiebre y la peste no hubieran parido literatura en nuestras lenguas. ¿Dónde entran el contagio de García Márquez, las fiebres de la novela de la selva, nuestras propias epidemias hechas relato?
This is just the beginning — subscribe to read the full analysis. Ⓜ️
«Un volumen colectivo que rastrea cómo un siglo de literatura y escena imaginó microbios, genes y células, y cómo esas metáforas cargan miedo y política.»