19/04/2023
𝐒𝐢 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞𝐬 𝐡𝐚𝐜𝐞𝐫 𝐮𝐧 𝐢𝐦𝐩𝐥𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐨í𝐝𝐚𝐬, 𝐧𝐨 𝐬𝐢𝐠𝐚𝐬 𝐥𝐞𝐲𝐞𝐧𝐝𝐨
David Arben fue un violinista estadounidense nacido en 1911. Comenzó a tocar el violín a una edad temprana y, a los 18 años, ganó una beca para estudiar en la Academia de Música de Filadelfia.
Sin embargo, en 1933, mientras estaba de gira en California, Arben sufrió un accidente automovilístico que le dejó ciego. A pesar de esta tragedia, Arben decidió continuar su carrera musical.
Aprendió a tocar el violín de memoria y siguió actuando en público.
Arben se convirtió en un violinista muy respetado y tocó con la Orquesta de Filadelfia durante más de 40 años.
También enseñó música en la Universidad de Temple y la Universidad de Rutgers.
A pesar de que perdió la vista, Arben continuó tocando y enseñando música, demostrando que la discapacidad no tiene por qué impedir que se siga adelante con la vida y la carrera profesional.
Arben fue un ejemplo de perseverancia y determinación, y su legado continúa inspirando a muchos músicos en todo el mundo.
Sin embargo, en el mundo de la medicina, sin una visión perfecta, un profesional que hace cirugía no podría adaptarse de esta forma tan magistral.
Es VITAL tomar conciencia de esta realidad y contar con un MÍNIMO de sentido común para no jugársela.
El MÍNIMO VITAL, no es una paguita del Gobierno.