30/04/2025
La D.A.A se implantó en España en 1987, y es común para todas las compañías de seguros y para los países de la Unión Europea.
Tras un accidente, a ser posible en el mismo lugar del siniestro, se aconseja rellenar correctamente todos los campos (anverso/reverso) con un letra lo más legible posible. Como se puede observar en la Declaración Amistosa de Accidente los campos están numerados, por lo que seguir el orden para cumplimentarlo es sencillo y así evitaremos dejar algún campo sin rellenar.
Una vez rellenados los campos y siempre que exista acuerdo con la otra parte se ha de firmar por los implicados.
Existen estudios que indican que el 68% de los conductores no sabe rellenar correctamente una D.A.A, encontrado como más comunes los siguientes errores:
- Partes incompletos.
- Partes sin firmar
- Croquis deficiente
- No marcar las casillas correspondientes a las circunstancias del siniestro.
- Modificar la declaración posteriormente a que se haya firmado por ambas partes.
- No aportar testigos, si existen.
- No incluir la totalidad de los daños ocasionados en el vehículo o cuanto menos indicarlos sobre la plantilla correspondiente al vehículo.
- Firmar la D.A.A sin estar de acuerdo.
Obviamente el no cumplimentar correctamente la Declaración Amistosa de Accidente acarrea problemas que pueden ser graves:
- Retraso en la reparación del vehículo debido a la demora en la resolución.
- Dificultad para aclarar lo ocurrido y depurar responsabilidades.
- Retraso en la gestión del siniestro.
- Dificultad del perito para valorar los daños.
Además se debe tener en cuenta el plazo establecido por ley para comunicar un siniestro a la compañía de seguros. Según el artículo 16 de la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro, el tomador del seguro, asegurado o beneficiario del mismo debe comunicar el acaecimiento de un siniestro dentro del plazo de siete días a partir del momento de haberlo conocido. Además deberá proporcionar al asegurador toda la información sobre las circunstancias del siniestro.
La D.A.A. es el único documento que acredita lo ocurrido, por ello es esencial que se rellene correctamente.No obstante, podemos aprovechas las nuevas tecnologías para aportar más información sobre el siniestro, por ejemplo, haciendo fotografías con nuestro teléfono móvil sobre las posiciones de los vehículos, daños y de la calle, etc.