03/02/2016
EL ARTE DE LA DISCUSION
Dadas las circunstancias de nuestro pais, una vez más conviene recordar a los pensadores que han reflexionado sobre la discusión y el acuerdo, muchas veces hace varios siglos, pero cuya validez no ha cesado nunca. También para los mediadores estas reflexiones son de gran utilidad.
Nos estamos refiriendo una vez más a Montaigne en el ensayo cuyo título figura arriba.
Recordemos aquello de " el ejercicio más fructífero y natural de nuestro espíritu es la discusión. Su práctica me parece más grata que la de cualquier acción de nuestra vida"
Sin embargo, aunque a Montaigne le gusta disputar y razonar, " tiene que ser con pocos hombres y para mi" y añade " servir de espectáculo a los grandes y rivalizar alardeando de espíritu propio y de la propia cháchara me parece que es un oficio muy poco apropiado para un hombre de honor".
La primera condición para la buena discusión es el no aferrarse a opiniones incontrovertibles " ninguna proposición me asombra, ninguna creencia me ofende, por más opuesta que sea a la mia;los juicios contradictorios ni me ofenden ni me alteran tan sólo me ejercitan y despiertan"
En la discusión se debe buscar la verdad " celebro y acaricio la verdad, sea cual sea la mano en la cual se encuentra y me entrego a ella con alegría y le rindo mis armas vencidas en cuanto la veo acercarse". Los hombre de su tiempo, ¿ y los actuales? no eran muy dados a esta actitud , pero a Montaigne le preprocupa también la forma en la que se desarrolla la discusión" no exijo tanto fuerza y sutileza cuanto orden. Desgraciadamente aprendemos a disputar sólo para contradecir, y dado que todo el mundo es contradicho, sucede que el fruto de la disputa es perder y aniquilar la verdad".
Nos enseña Montaigne que en las disputas y discusiones no todas las sentencias que nos parecen buenas deben aceptarse de immediato, la mayoría de los hombre son ricos gracias a una capacidad ajena,dice, hay que analizar y depurar cada argumento.
Algunos juicios finalmente de Montaigne. " la obstinación y el ardor de opinión son la más segura prueba de estupidez. " los favores son gratos mientras parece que pueden pagarse , pero si van mucho más allá no se pagan con gratitud sino con odio"-
Montaigne no era partidario de los compendios o resúmenes " todo compendio de un buen libro es un compendio estúpido" decía, pero nos hemos permitido hacer este recuendo de semillas para que puedan inducirnos a pensar.
Quizá no seria mala idea que el ensayo fuera repartido en el Congreso de los diputados y senadores , y porqué no, invitar a los representantes del pueblo a su estudio y discusión