28/04/2026
¿Has oído hablar de la astenia primaveral?
La astenia primaveral aparece al inicio de la primavera, con las típicas oscilaciones de temperatura, presión atmosférica y humedad.
Los niños y las personas mayores parecen ser más sensibles a estos cambios. También se estima un mayor impacto entre los 20 y 50 años, afectando más a mujeres que a hombres. Sin embargo, la inespecificidad de sus síntomas y la dificultad para su diagnóstico hacen complicado identificar el tipo de paciente más afectado por la astenia. Entre las recomendaciones para prevenir y atenuar los efectos de la astenia primaveral se encuentran:
Enfocar la adaptación a los cambios derivados de la nueva estación de manera progresiva.
Mantener horarios estables para las comidas y el descanso nocturno, además de las horas suficientes de sueño.
Promover la actividad física regular y el ejercicio físico moderado, ya que pueden contribuir a acelerar el proceso de adaptación y reducir los niveles de estrés.
Mantener una correcta hidratación, principalmente con agua.
Fomentar las actividades intelectuales puede servir de motivación y estímulo positivo.
Seguir una alimentación equilibrada, aportando todos los grupos de alimentos y todos los nutrientes, especialmente vitaminas y minerales. Algunos alimentos pueden ser más efectivos para combatir los síntomas de la astenia primaveral, ya que son ricos en nutrientes que contribuyen a optimizar el funcionamiento del sistema inmunológico. Además, si eres asegurado de Adeslas, recuerda que tienes disponible nuestro Plan de Sueño, Plan de Alimentación y Plan de Actividad Física, donde podrás obtener más información.