23/06/2026
La Torre Eiffel tiene un show de luces que dura diez minutos. Llevaba meses queriendo verlo.
Cuando empezó, saqué el móvil. Normal, ¿no? Todos lo hacían.
Estuve los diez minutos enteros mirando una pantalla de cuatro pulgadas intentando que el vídeo no saliera movido. Cambiando el ángulo. Reiniciando la grabación porque el primer plano no me convencía.
Cuando se apagaron las luces, guardé el móvil con la sensación de haber conseguido algo.
Y lo peor no es eso. Lo peor es que no recuerdo las luces. No recuerdo cómo se veían de verdad. Solo recuerdo estar mirando la pantalla.
Desde ese viaje, cada vez que s**o el móvil me pregunto si de verdad vale la pena ver el mundo a través de una pantalla, o si mejor me doy la oportunidad de estar ahí de verdad.
¿Cuál fue el momento que cambió la forma en cómo viajáis? 👇