14/05/2025
¿Te has quedado más tiempo en el curro alguna vez y ni te lo han agradecido, ni lo han pagado, ni te han dado descanso?
Pues agárrate, porque eso tiene nombre: hora extraordinaria, y está más regulada de lo que parece.
Las horas extra no son “un favor” al jefe ni “un detallito”. Son horas de trabajo efectivo que superan la jornada ordinaria, y están reguladas por el artículo 35 del Estatuto de los Trabajadores. Así, tal cual.
¿Lo importante? Te lo resumo:
Voluntariedad: salvo las que sean por fuerza mayor (emergencias), las horas extra son voluntarias. Si no quieres hacerlas, puedes decir “no”.
Límite: como máximo se pueden hacer 80 al año, y punto. Si haces más, o las compensas con descanso o pueden estar fuera de la ley.
No todos pueden hacerlas: si tienes un contrato a tiempo parcial, eres menor de 18, estás en ERTE o en algunos contratos formativos… nada de horas extra, salvo excepciones muy concretas.
Cómo se compensan: pueden pagarse con dinero (al menos al mismo precio que la hora ordinaria) o con tiempo de descanso. Por defecto, el descanso es la opción preferida.
¿Y si no te lo pagan ni te dan descanso? Pues tenemos un problema. Y más aún si no hay control horario.
Muchas empresas van a salto de mata con esto, o directamente lo ignoran. Pero el día que hay un conflicto, inspección o juicio… sale todo. Y no vale decir “yo pensaba que…”.
Si eres empresa o autónomo con trabajadores, llevar un control riguroso de las horas extra te puede ahorrar sanciones, disgustos y hasta demandas. Y si eres trabajador, saber esto te puede salvar de más de un abuso.
¿Y tú? ¿Llevas el control o vas “a ojo”?