08/09/2026
¿𝗣𝗼𝗿 𝗾𝘂é 𝗲𝗹 𝟴 𝗱𝗲 𝘀𝗲𝗽𝘁𝗶𝗲𝗺𝗯𝗿𝗲 𝗰𝗲𝗹𝗲𝗯𝗿𝗮𝗺𝗼𝘀 𝗲𝗹 𝗗í𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗣𝗶𝗻𝗼?
Según la tradición, el 8 de septiembre de 1481 apareció una imagen de la Virgen María en lo alto de un gran pino, en el lugar que hoy conocemos como Teror. De aquel árbol nació su nombre: 𝗡𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮 𝗦𝗲ñ𝗼𝗿𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗣𝗶𝗻𝗼.
La fecha coincide, además, con la celebración de la Natividad de la Virgen María. Así, el 8 de septiembre quedó unido para siempre a la historia y a la identidad de Gran Canaria.
Desde hace siglos, personas llegadas de todos los rincones de la isla recorren a pie los antiguos caminos hasta la Basílica de Teror. Unas peregrinaban por fe, otras para cumplir una promesa y muchas para dar las gracias.
Antes de que existieran las carreteras actuales, los romeros atravesaban montañas y barrancos llevando comida, instrumentos y pocas pertenencias. Llegaban la víspera, dormían en plazas, alamedas y ventorrillos y, en la mañana del día 8, acudían a pagar sus promesas y esperar la procesión.
Pero 𝗹𝗮 𝗽𝗲𝗿𝗲𝗴𝗿𝗶𝗻𝗮𝗰𝗶ó𝗻 𝘆 𝗹𝗮 𝗥𝗼𝗺𝗲𝗿í𝗮-𝗢𝗳𝗿𝗲𝗻𝗱𝗮 𝗻𝗼 𝘀𝗼𝗻 𝗹𝗼 𝗺𝗶𝘀𝗺𝗼.
La caminata hasta Teror es una costumbre con siglos de historia. La actual Romería-Ofrenda, con carretas y representaciones municipales, nació en 1952 por iniciativa del Cabildo de Gran Canaria y a propuesta de Néstor Álamo.
Desde entonces, cada 7 de septiembre, los 21 municipios de Gran Canaria y el Cabildo llegan hasta la Basílica con productos de la tierra, vestimenta tradicional, música, bailes y ofrendas destinadas actualmente a ayudar a las personas más vulnerables.
Hoy, miles de personas continúan caminando hasta Teror durante la tarde y la noche del 7 al 8 de septiembre. Algunas lo hacen por devoción, otras por tradición, convivencia o sentimiento de pertenencia.
Porque 𝗘𝗹 𝗣𝗶𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝗺𝘂𝗰𝗵𝗼 𝗺á𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝘂𝗻𝗮 𝗳𝗶𝗲𝘀𝘁𝗮.
Es fe, memoria, folclore, solidaridad y tradición.
Es Gran Canaria caminando unida hacia Teror.
𝗙𝗲𝗹𝗶𝘇 𝗗í𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗣𝗶𝗻𝗼.
¿Tú también has hecho alguna vez el camino hasta Teror?