22/04/2022
Hipoteca ¿Fija o variable?.
Si estas en proceso de búsqueda, o bien ya has encontrado vivienda, el siguiente paso seguramente sea buscar el producto financiero más ventajoso a tu situación personal y económica.
Para que puedas tomar la decisión más acertada, deberás sopesar detenidamente los distintos productos hipotecarios que existen en el mercado, y resolver así, el sin fin de dudas y preguntas que se agolpan en tu cabeza.
Actualmente en el mercado hay una gran variedad de productos adaptados a los distintos perfiles de cliente, Hipoteca Fija, variable, mixta, progresiva, inversa… En este caso vamos a centrarnos en las dos más comunes y a la vez polivalentes, Hipoteca de tipo Variable y de tipo fijo.
Hipoteca variable:
Este producto depende de un tipo de interés compuesto por un diferencial fijo sumado a un índice de referencia (por lo general es el Euríbor). Por lo cual el importe de las cuotas mensuales a pagar, subirá o bajará en función de las variaciones del mencionado índice, que se revisaran periódicamente, siendo lo más usual cada 12 meses.
Tras meses y meses subiendo, en 2018 el Euríbor comenzó una desescalada periódica hasta alcanzar un registró que podríamos catalogar como “histórico”, una tendencia que se mantuvo hasta comienzos de 2022 año en el que ha comenzado una escalada gradual.
Esta situación ha hecho que miles de hipotecados se hayan beneficiado de una importante rebaja en la cuota mensual de su hipoteca, y que quienes están a punto de contratar una, acaben firmando un tipo variable.
Hipoteca fija:
Una hipoteca fija otorga la tranquilidad de pagar siempre la misma cantidad de dinero en cada cuota del préstamo hipotecario.
Este producto no depende de ningún índice referencia como ocurre con otros productos financieros, por lo cual no le afectan ni benefician las fluctuaciones de los mercados, se le aplica siempre el mismo tipo de interés durante toda la vida del préstamo.
Pese a que existe la posibilidad real de que este producto sea más caro que su homónimo variable, todo apunta a que el tipo fijo seguirá dominando las contrataciones a corto-medio plazo, aun teniendo cuotas mucho más altas que las variables de por sí.
Resumiendo, una hipoteca fija garantiza mayor seguridad ante cualquier época de incertidumbre económica, evitando que las cuotas se vean afectadas por una subida inesperada del tipo de interés.
No obstante, habría que plantear hasta qué punto subirá el Euríbor para que una hipoteca fija sea más rentable que una variable.
Entonces, ¿Cuál es la hipoteca que necesito?,
Para decidir qué modalidad se ajusta mejor a tus necesidades es importante saber en qué se diferencia un tipo fijo de uno variable. Veamos en qué consiste cada uno:
• El interés fijo, como su nombre indica, se mantiene constante durante todo el plazo y no depende de índices externos. Es adecuado, por lo tanto, para clientes que quieran estabilidad.
• El interés variable está ligado a un índice de referencia (normalmente el euríbor). Por tanto, si ese índice sube, el tipo aumenta, mientras que, si baja, el interés se reduce. Es conveniente tenerlo si el índice de referencia cotiza bajo, como hace actualmente el euríbor.
En resumen, mientras una hipoteca fija tiene un interés que siempre es igual, el tipo de una variable puede cambiar periódicamente en función del comportamiento del euríbor.
Puesto que no existe la hipoteca perfecta, la elección debe estar basada en las circunstancias personales y económicas, como situación laboral, sueldo, capacidad de endeudamiento, tipo de contrato, importe de la vivienda y el dinero del que se dispone ahorrado.
Pese a la bajada del Euríbor y el incremento de hipotecas variables firmadas en España, las hipotecas fijas siguen siendo las más contratadas según las estadísticas del INE, las cuales apuntan a que más del 60% de las operaciones que se han cerrado en el año 2021 son a tipo fijo.
Una de las razones por las que ha aumentado la formalización de hipotecas a tipo fijo, es que los expertos dan por hecho que la bajada del Euríbor es algo circunstancial y acabará subiendo y por tanto todas las hipotecas que estén referenciadas a este indicador también lo harán.
Así, y una vez que hayas reunido todos los requisitos para pedir una hipoteca, te recomendamos que tengas muy en cuenta:
• Capacidad de asumir riesgos económicos.
• Nivel de ingresos actuales y de los próximos años.
• Plazos de amortización de las hipotecas.
• El interés de una hipoteca fija.
• El interés de una hipoteca variable.
El dilema, por lo tanto, está servido: ¿es mejor pagar menos a corto plazo con un tipo variable y arriesgarse a que el euríbor suba? ¿O es más conveniente pagar un poco más con un interés fijo y asegurarse una cuota estable para siempre? Como cada persona tiene sus preferencias y necesidades, lo mejor es que tomes la decisión basándote en tu tolerancia al riesgo:
• Una hipoteca fija es mejor si quieres pagar siempre lo mismo y no te importa que tu cuota sea un poco más cara durante los primeros años.
• Una hipoteca variable es mejor si quieres pagar poco a corto plazo y no te importa que tu cuota cambie, siempre que puedas asumir una posible subida de las cuotas.