27/03/2020
CARTA A NUESTROS POLITICOS Y RESPONSABLES MUNICIPALES
Queridos alcaldes, concejales y demás responsables políticos de nuestras corporaciones locales.
Los ayuntamientos son el órgano de la administración más cercano al ciudadano y al que sin duda es más fácil acceder, sobre todo en los municipios pequeños. Sus responsables son nuestros vecinos, el de la escalera, el de la casa de al lado, el dueño de la tienda, el médico ….., uno más del pueblo.
La pandemia originada por el coronavirus, agravada sin duda por la titubeante acción de nuestros políticos, a los que espero que las urnas pongan en su sitio, está matando sin tregua a nuestros vecinos y en especial a nuestros mayores. Nuestros abuelos, ciudadanos de la posguerra, los que sufrieron todo tipo de penalidades para sacar adelante a sus hijos y contribuir a construir la sociedad próspera que disfrutamos, sociedad que al final ha resultado ser tan frágil que un virus microscopio es capaz de destruir.
La ciudadanía está demostrando diariamente estar a la altura, lo que no se percibe de nuestros dirigentes. Los sanitarios, miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, ejercito, bomberos, camioneros y otras tantas personas que siguen al pie del cañón, son auténticos héroes que se entregan a los demás sin pensar en ellos mismos y en sus propias familias a las que pueden contagiar.
El virus nos está matando, pero como economista que soy, tengo que decir que también está matando a nuestras empresas y autónomos. Cuando esto termine, que lo hará, seguramente tendremos una sociedad más fuerte en lo personal pero mucho más débil en lo económico. Serán tantas las empresas que por sí solas no podrán remontar, que como no pongamos remedio, estaremos abocados a una nueva gran recesión.
Ha llegado la hora de que la sanidad cure a los enfermos y de que las administraciones también lo hagan con las empresas y autónomos. Las medidas que se están tomando no son del calado que se esperaba, especialmente con pymes y autónomos, los gran olvidados.
El Estado y la Junta de Andalucía, comunidad en la que resido y trabajo, aunque cicateras, están tomando medidas para ayudar en lo posible a empresas y autónomos, pero me pregunto “¿QUE ESTAN HACIENDO NUESTROS AYUNTAMIENTOS?”.
La respuesta, ….. poco o nada. Se les ve dormidos, aletargados, dejando pasar el tiempo a ver qué pasa sin hacer nada.
Desde estas líneas propongo que tengan en consideración entre otras, las siguientes medidas:
1º Aplazar el cobro de todos los impuestos municipales a un periodo posterior al fin de la pandemia que permita a las familias estar en condiciones de hacer frente a los pagos.
2º Concesión automática de aplazamientos sin intereses, para todos los contribuyentes que lo soliciten y por un plazo suficiente, sobre todos los impuestos que se encuentren en plazo voluntario de pago y para los que se haya dictado ejecución desde la declaración del estado de alarma.
3º Reducción proporcional, con devolución automática de lo pagado de más, por la tasa de ocupación de la vía pública de las terrazas de bares y restaurantes por el tiempo que tengan que estar cerrados.
4º Reducción proporcional del impuesto de actividades económicas (IAE) y del impuesto sobre bienes inmuebles (IBI), de todos locales, oficinas, etc., correspondientes a los inmuebles en los que se desarrolle algún tipo de actividad económica por el tiempo que dure el estado de alarma.
5º Dado que estamos confinados y no se puede circular, salvo casos excepcionales, se reduzca proporcionalmente el impuesto de circulación de vehículo.
No quiero terminar sin mencionar que el Ministerio de Hacienda sigue empeñado en mantener los plazos de declaración del primer trimestre del año para el próximo día 20 de abril, 15 si se domicilia el pago. Estamos en estado de alarma hasta el día 11, esto reduce el plazo a apenas 4 ó 9 días. No podemos trabajar, ni recibir a los clientes para que nos entreguen la documentación necesaria, las empresas están cerradas y los ciudadanos confinados en sus casas, también nosotros.
Los asesores somos colaboradores sociales con la Agencia Tributaria y lo hemos demostrado a lo largo de los últimos años, pero esta vez no estamos en condiciones de poder realizar nuestro trabajo.
Espero y deseo que la Administración Tributaria tenga la sensibilidad suficiente para con los contribuyentes y los asesores, y modifique cuanto antes su postura ampliando los plazos de declaración.
Gracias por haber dedicado unos minutos a leer esta carta, que seguro suscriben muchos vecinos y compañeros de profesión.
Fdo. Juan de Dios Castillo Pla.
Asesor fiscal, economista, colegiado del Colegio Profesional de Economistas de Granada.