08/11/2025
¡ Si no crees en lo que haces, dedícate a otra cosa que te motive ¡ Parte I
Así es porque si dejas pasar el tiempo, cada vez te sentirás peor, tanto personal como profesionalmente.
Empecé en los seguros, en 1982, por motivos familiares, en los que me vida dio un vuelco de 360º, nunca me lo había planteado pero siempre he sido muy curioso , con ganas de aprender y ayudar a las personas en lo que me fuese posible.
Al principio fue muy duro, tenia por entonces 16 años, pero mi afán de aprender y ayudar a la familia, me dieron la motivación que propició hoy en día tenga mi propia correduría de seguros, no fue nada fácil pero cuando me empeño en algo, el tiempo no importa, para conseguir lo que busco.
He tenido muy buenos maestros, y por aquellos años las compañías de seguros apoyaban a sus agentes, me tocó momentos difíciles cuando en 1986 me llamaron hacer la mili, fueron 15 largos meses que gracias a la ayuda de mi madre y hermano pude ir capeando la situación, aunque me tocó , el polémica , prorrateo del seguro obligatorio , al actualizarse las garantías y capitales, lo que supuso un gran esfuerzo de explicarlo a los asegurados y lo que fue peor, cobrarle dicha subida, que con el tiempo dejó dudas sobre si fue correcto o no su aplicación.
Por aquella época , los multirriesgos de seguros no existían , se trabajaba con la tarifa de incendios, un libro imprescindible si querías hacer seguros bien hechos y el cual tenias que conocer muy bien. Así que lo que hacíamos los agentes avispados, era hacer un popurrí de garantías , partiendo de la tarifa de incendios, y ofrecías , Incendio, Daños Extraordinarios, daños De Agua, Robo, Responsabilidad Civil , entre otras garantías, las cuales te permitían las compañías de seguros integrarlas en una sola póliza y ofrecerlas al asegurado como un multirriesgo, dígase, Hogar, Comercio, Industrial, entre otros.
También sucedía lo mismo con los seguros de Vida-Jubilación, en 1985, empezaron a ofrecerse las pólizas de Jubilación asociadas a un seguro de vida, con diferentes combinaciones, ofertando una parte de riesgo ( Seguro de Vida, Invalidez, Orfandad ) y otro capital de inversión, por aquella época garantizada al 6 %, con participación en beneficios del 90 %.
Por aquel entonces se trabajaba con las tablas de los actuarios, por lo que se usaba mucho la regla de tres, según la prima que aportase, se miraba la tabla y por cada 1000 pesetas aportadas, se multiplicaba la tasa que correspondía según la prima que quisiera pagar.
A lo largo de todos estos años he visto pasar por mi oficina, desde 1999 y anteriormente por mi casa, a muchos comerciales de distintas compañías de seguros, algunos aún siguen trabajando en seguros, otros ya están jubilados y lamentablemente hubo algunos que se ya no están con nosotros.
Tod@s te exigían producción, lo cual es lógico, pero no todas las compañías cumplieron con lo ofertado, lo que ocasionaba enfados de los asegurados y como agente de la póliza e intermediario, recibía las quejas, unas veces con razón y otras sin ella, pero siempre intentando explicar , asesorar y ayudar al asegurado en todo lo que fuese posible en relación al seguro contratado, no siempre resultaba resuelto el problema planteado, pero como buen profesional, intentaba mediar entre ambas partes , para buscar una solución.