09/09/2026
¿Sabías que puedes tener una reclamación de responsabilidad civil aunque no hayas actuado de mala fe?
Una empresa puede hacer las cosas correctamente y, aun así, provocar accidentalmente un perjuicio a un cliente, a un trabajador o a un tercero.
Un producto que causa un daño.
Un error que genera una pérdida económica.
Un accidente en las instalaciones.
Un trabajo realizado que posteriormente provoca un perjuicio.
Y entonces aparece una pregunta importante:
👉 ¿Quién asume el coste de esa reclamación?
La Responsabilidad Civil no consiste únicamente en pagar una indemnización.
También puede implicar abogados, peritos, defensa jurídica y años de procedimientos hasta determinar quién tiene razón.
Por eso, tener una póliza de R.C. no debería consistir simplemente en contratar “el mínimo necesario”.
Hay que analizar la actividad, los riesgos reales de la empresa, los límites, las franquicias y las exclusiones.
Porque una reclamación puede llegar cuando menos lo esperas.
Y cuando llega, ya no puedes mejorar la póliza.
El seguro se contrata antes del problema.
La necesidad de tenerlo bien contratado se descubre después.