28/08/2026
Antes de deshacer la maleta, escucha tu casa.
Después de varios días cerrada, una vivienda puede estar intentando avisarnos de que algo no va bien: una humedad nueva, un olor extraño, un electrodoméstico apagado o una cerradura que no responde como antes.
Cuando vuelvas de vacaciones, dedica cinco minutos a revisar:
1. **Agua**
Busca manchas, humedades u olores. Comprueba grifos, latiguillos, desagües y techos.
2. **Electricidad**
Revisa el cuadro eléctrico, los enchufes y el funcionamiento de los electrodomésticos. Si notas olor a quemado, no manipules la instalación.
3. **Frigorífico y congelador**
Comprueba la temperatura y si los alimentos pudieron descongelarse durante una interrupción del suministro.
4. **Puertas, ventanas y cerraduras**
Busca daños o señales de manipulación y comprueba que todo cierre correctamente.
5. **Terrazas y exteriores**
Revisa cristales, toldos, persianas y posibles daños causados por viento, lluvia o tormentas.
Si encuentras algún daño, haz fotografías, evita que empeore siempre que puedas hacerlo con seguridad y contacta con tu aseguradora antes de realizar reparaciones que no sean urgentes.
Un buen seguro de hogar no debería elegirse únicamente por el precio.
Debe adaptarse al tipo de vivienda, al valor real de su contenido y a tu forma de vivir. Puede incluir protección frente a daños por agua, incendios, fenómenos atmosféricos, rotura de cristales, responsabilidad civil, daños eléctricos, robo o hurto y asistencia urgente 24/7, según la modalidad y las condiciones contratadas.
Como asesores, revisamos contigo qué estás protegiendo, cuánto vale realmente y qué coberturas necesitas.
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*Coberturas y servicios sujetos a las condiciones, límites y exclusiones de la póliza contratada.*