20/04/2026
Hoy no es un día cualquiera… hoy es un día que toca el alma.
Mi alumno, Maestro de Taekwon-Do Tradicional, SM Marcos Rodríguez, 8º Dan, desde Tenerife, ha decidido volver a su casa… a nuestra Federación.
Son décadas las que nos unen. Décadas de camino compartido, de esfuerzo, de sacrificio y de pasión por el Taekwon-Do. Recuerdo como si fuera ayer aquellos años 90, cuando, movido por la inquietud de aprender el verdadero Taekwon-Do del General Choi, se puso en contacto conmigo tras leer uno de mis artículos en la revista El Budoka. Ahí comenzó una historia que ha dejado huella en nuestras vidas y en las Islas Canarias, donde su labor ha sido incansable y ejemplar.
La vida, a veces, pone pruebas en el camino. Circunstancias ajenas, influencias externas, momentos que nos separan sin que el corazón lo entienda… le alejaron durante un tiempo de ITTAF. Pero el tiempo, sabio y justo, siempre coloca a cada uno en su lugar.
Y hoy, ese lugar vuelve a ser el que nunca dejó de pertenecerle.
Para mí, Marcos, eres mucho más que un alumno… eres ese hermano pequeño que la vida no me dio, pero que el Taekwon-Do me regaló. Por eso, hoy no hay reproches, no hay pasado que pese… solo hay orgullo, respeto y los brazos abiertos.
Porque un Gran Maestro no solo se mide por su técnica o su conocimiento, sino por su capacidad de perdonar, de comprender y de acoger sin rencor. Y yo siempre he llevado en mi corazón a todos mis alumnos, como a hijos del camino que juntos recorrimos.
Mi conciencia está en paz, porque cada paso que di siempre tuvo un único propósito: dar lo que me gustaría recibir.
Querido Maestro, querido hermano… tu regreso nos honra, nos fortalece y nos impulsa a seguir creciendo como familia y como Federación.
Bienvenido a tu casa.