14/05/2026
Consejos de seguros de responsabilidad civil. Desde Albal
¿Qué actividad profesional o empresarial se desarrolla exactamente?
Es la primera pregunta en un seguro de responsabilidad civil. Y es la más importante.
La actividad define el riesgo. Y el riesgo determina la cobertura, el límite y la prima. No es lo mismo “consultoría” que “consultoría estratégica con implantación”. No es lo mismo “reformas” que “dirección técnica de obra”. El matiz importa.
Una descripción genérica puede generar dos problemas serios:
– Pagar por una póliza que no se ajusta al riesgo real.
– Encontrarse con objeciones en caso de siniestro por incorrecta declaración del riesgo.
La normativa obliga a declarar con exactitud la actividad. Y eso exige precisión: qué se hace, cómo se hace y bajo qué responsabilidad contractual.
Además, las empresas evolucionan. Añaden servicios, asumen nuevas funciones, firman contratos más exigentes. Si la póliza no se actualiza, deja de reflejar la realidad del negocio.
En responsabilidad civil no se trata de “tener seguro”. Se trata de tener el seguro correcto para la actividad real.
Antes de hablar de precio, conviene revisar la base: la definición exacta de la actividad asegurada.
si quieres en NASA seguros te aesoramos de verdad.
Por eso, antes de hablar de límites, franquicias o precio, la primera pregunta debe responderse con rigor:
¿qué actividad se desarrolla exactamente?
Si la respuesta no es precisa, el seguro tampoco lo será.