14/05/2026
La Sentencia No. 99-22-IN/26 constituye un precedente constitucional de alto impacto en materia laboral y probatoria, porque modifica el estándar estructural de configuración del acoso laboral en Ecuador al eliminar la reiteración como requisito excluyente. Sin embargo, su verdadero alcance no debe analizarse únicamente desde la ampliación conceptual del derecho protegido, sino desde las consecuencias procesales y probatorias que produce dentro del litigio judicial.
Ese es el núcleo técnicamente relevante del fallo.
La Corte Constitucional amplió el ámbito de protección de la dignidad laboral, pero simultáneamente trasladó hacia el juez una carga interpretativa mucho más compleja: determinar cuándo un acto único posee gravedad suficiente para constituir acoso laboral constitucionalmente relevante.
Y ahí comienza el problema práctico del sistema.