En el año 1988, se crea la Bolsa de Valores de la República Dominicana con el claro objetivo de ser un ente que promoviera y facilitara la canalización del ahorro hacia la inversión mediante la comercialización de títulos valores. Este hecho abre las puertas a una nueva etapa en el mercado de capitales de nuestro país el cual operó de manera auto regulada hasta octubre del 2003. En el año 2000, se aprueba la Ley 19-00, Ley de Mercado de Valores, que crea al Consejo Nacional de Valores y la Superintendencia de Valores. Esta ley además, reorganiza las funciones de los participantes del Mercado. Luego de un período de pausa, octubre 2003-abril 2005, necesario para realizar los ajustes derivados de los requerimientos de la nueva Ley, el mercado recomienza a operar en un esquema regulado y con toda la potencialidad de convertirse en un factor importante para el crecimiento financiero de nuestra nación. Este, como hoy lo conocemos, es el resultado de muchos esfuerzos del pasado.