20/05/2026
💐 Hay momentos que son dulces y amargos a la vez y resulta inevitable. Por un lado, la vida anuncia buenas noticias a las personas que queremos y eso nos alegra, se produce la esperanza colectiva. Por el otro, surge esa añoranza ligada con la tristeza de cualquier despedida, porque nunca estamos preparados para dejar a una amiga, colega y directora de años, aunque lo sepamos hace meses. Así, con los ojos medio aguados por las emociones encontradas, culminó el proceso de entrega del cargo de director provincial, que busca traspasar esa alta responsabilidad de las manos de la Ing. Yudalmis Parra Michel, a las del prometedor y joven cuadro Denis Boizán Romero.
Antes de continuar, es necesario explicar que este proceso de entrega incluye la presentación del director entrante en todas las sucursales del Bandec en la provincia, pero Guantánamo tiene una particularidad y es su geografía montañosa, que, sumado a la escasez de combustible impiden llegar a las oficinas ubicadas más al Este, díganse, por ejemplo, Baracoa y Maisí, a cuyos trabajadores enviamos un saludo afectuoso desde esta publicación y que para nada sustituye la importancia de lo que se debía hacer, pero que el contexto muy díficil no nos ha permitido.
Ahora sí permita usted, querido lector, que le hablemos algunas cosas sobre la directora saliente y el motivo de la entrega de su cargo.
Yuya. Así le dicen todos, y, cuando por la importancia de su cargo no se atreve alguien a llamarle con informalidad, le dicen "directora", pero jamás su nombre. Esa es una costumbre cubana que a los bancarios no se nos escapa, por muy profesionales que nos portemos. Existe una razón. En Cuba, cuando se quiere a alguien, se le llama por el apodo que con cariño se haya ganado. Y como a Yuya la queremos, no iba a ser la excepción.
Se va para Santiago de Cuba. Bueno, se fue hace casi un año en una comisión de servicios a la dirección provincial de aquella tierra caliente. Allí, entre el calor que compite con el nuestro, se ha tenido que quedar por el cumplimiento del deber. Por eso la noticia es buena, es un avance, un estímulo. Que te confíen a nivel de país sacar adelante una tarea no es cosa que se repita todos los días y a nuestra Yuya le llegó su promoción.
Sin embargo, deja atrás el buen trabajo que logró y a los buenos trabajadores que acompañó desde su llegada a la gerencia provincial en el 2008. De directora aquí fueron dieciocho años, de los treinta y uno que carga como trabajadora bancaria. La experiencia la persigue y a partir de este momento, en un nuevo lugar.
Para quienes la van a recibir, podemos anticiparles varias cosas positivas que generan calma y alivio. La primera, que ella es madrugadora y puntual, enemiga de la llegada tarde. La segunda, es "pinchadora" y nos perdonan el término popular, pero es el que mejor la describe su productividad ante el trabajo. En donde Yuya trabaje, es difícil llegar antes que ella y lograr irse despuéses igual de improbable.
Lo tercero, es líder. Ella dirige y orienta con naturalidad, pero no detrás de la caravana, jamás la vimos al fondo. Nos acostumbró a tenerla al frente en los análisis, la primera rompiendo el hielo en los análisis complicados, los desvelos y cierres nocturnos, los desfiles y trabajos voluntarios, lo mismo en una actividad cultural que de visita secreta a un trabajador enfermo. Para lo agradable y para lo incómodo de hacer, es de las que marca con el ejemplo.
No nos extendemos. Este post es una crónica que intenta más o menos agradecerle a una buena jefa, que la única vez que nos soltó fue por fuerza mayor a ella y nos dejó en buenas manos. Por eso sus ojos se le hacían agua al mirarnos, se le entrecortada la voz y le fue difícil, por primera vez en mucho tiempo, comenzar a hablar.
Se despidió y lo hizo con unas palabras que resultaron bálsamo para la separación: «los quiero a todos y los llevo en el corazón. En Santiago tienen ustedes una amiga y nos veremos en el camino, porque siempre es un hasta luego, nunca un adiós.»
Más adelante, haremos una segunda parte sobre el director entrante, así que mantengase al tanto usted, estimado cliente, amigo y seguidor que nos lee y déjenos sus comentarios.