02/08/2026
💙 Cada 2 de agosto, Costa Rica recuerda una historia que ha unido generaciones y fortalecido la fe de todo un pueblo.
Fue en 1635, en la Puebla de los Pardos, Cartago, cuando la joven indígena Juana Pereira encontró sobre una roca una pequeña imagen de piedra de la Virgen María con el Niño Jesús. La llevó consigo en varias ocasiones, pero cada vez la imagen regresaba al mismo lugar, un acontecimiento que los creyentes interpretaron como una señal de que ese sería el sitio donde debía permanecer.
Desde entonces, la Virgen de los Ángeles, "La Negrita", se ha convertido en un símbolo de esperanza, consuelo y unidad para los costarricenses. Año tras año, miles de personas llegan hasta su Basílica para agradecer, pedir fortaleza y renovar su fe.
Hoy conmemoramos esta tradición que forma parte de nuestra historia y nos unimos, con respeto, a quienes celebran el legado de la Patrona de Costa Rica.