19/05/2026
En el Chocó hay talento, hay cultura, hay artistas con historias reales, con sueños gigantes y con un arte que nace desde la raíz de nuestra tierra. Pero tristemente, muchas veces los conciertos en el Chocó se hacen para los chocoanos… sin los artistas chocoanos.
Mientras se invierten millones en traer artistas de afuera, muchos de nuestros músicos, cantantes, bailarines y talentos locales son ignorados, humillados o utilizados solo cuando aceptan cobrar menos de lo que realmente valen. Porque aquí no siempre se premia el talento, a veces se premia la cercanía política, el favoritismo o el silencio.
Hay artistas del Chocó que salieron de las calles gracias a la música, jóvenes que encontraron en el arte una salida para no caer en la delincuencia, para alejarse de la violencia y construir un futuro diferente. Pero cuando se les cierran las puertas, cuando no reciben oportunidades, cuando los excluyen por no apoyar a cierto candidato o por no “rebajarse”, también se están apagando sueños y empujando vidas nuevamente hacia la frustración y la necesidad.
Muchos terminan obligados a irse del Chocó buscando oportunidades en otras ciudades, porque en su propia tierra no encuentran apoyo ni respeto. Y cuando logran crecer afuera, entonces los llaman “agrandados” o “poco humildes”, ignorando todas las veces que fueron rechazados, invisibilizados y maltratados en casa.
Y esto no es un ataque contra todos los dirigentes ni todos los organizadores. También existen personas que creen en la cuota local, que apoyan el talento del departamento y que entienden que el progreso del Chocó también se construye impulsando a sus propios artistas. A ellos, respeto y admiración.
Pero sigue siendo injusto que en muchos eventos del Chocó los escenarios estén llenos de artistas de afuera, mientras los artistas chocoanos miran desde abajo, desde una esquina o desde el olvido.
El Chocó no solo exporta oro, biodiversidad y cultura. El Chocó exporta talento humano. Y ese talento merece respeto, oportunidades y escenarios dignos en su propia tierra.
No somos activistas de nadie , pero hay realidades que muchos callan.