24/04/2026
No todos los territorios tienen espacios donde la conversación ocurre de verdad.
En Risaralda, estamos empezando a construirlos.
Esta semana reunimos a actores clave de la industria del aguacate: productores, exportadores, proveedores, gremios como Corpohass y entidades públicas como y .
Más que una reunión, fue algo poco común:
distintos eslabones de la cadena sentados en una misma conversación.
Y ahí apareció lo importante.
Preguntas reales de la industria.
Retos compartidos: seguridad, costos asociados a transformación, presión del dólar, necesidad de automatización.
Y, sobre todo, una oportunidad clara: mejorar la articulación entre quienes hacen parte del sector.
Porque muchas veces cada actor avanza por su lado.
Pero el valor aparece cuando la cadena se entiende como sistema.
Este tipo de espacios no siempre han existido.
Y justamente por eso son valiosos.
No solo permiten identificar problemas.
Permiten empezar a resolverlos de manera conjunta.
Ahí hay una señal importante para el territorio: la competitividad no depende solo de sectores con potencial.
También depende de la capacidad de conectarlos.
Y en eso, Risaralda empieza a dar pasos concretos.