18/02/2026
Nunca han sido mis días favoritos.
Yo soy más de silencio, rutina y orden.
Pero ella… ella es carnaval hasta que pasa el último monicongo.
Empezamos en la Guacherna.
2K mojados, taxis eternos, hambre atrasada y una arepa que supo a gloria a las 5:00 a.m.
Llegamos a casa cuando el cuerpo ya no negociaba más.
Batalla de Flores…
Esta vez con mi hermana y amigos.
Solazo sin misericordia.
Quedé negro, reseco y con la piel pidiendo auxilio 😂
Pero ahí estaba… firme.
Íbamos para el concierto de Silvestre…
pero la responsabilidad ganó.
Hay que trabajar el lunes, y el deber siempre va primero.
Anoche Moys, calle, música…
y otra vez las 5:00 a.m. como hora oficial de llegada.
No fuimos a la 84 a despedir a Joselito.
No alcanzamos La Troja.
Energía y tiempo no dieron.
Pero lo que sí hubo… fue intención.
La verdad es esta:
Después de dos horas en cada evento yo ya estaba obligado…
pero satisfecho.
Porque el amor también es eso.
Acompañar.
Estar.
Compartir lo que a ti no te apasiona, solo porque a la persona que amas sí.
No soy carnavalero.
Pero soy esposo.
Y eso pesa más.
Y si algo me enseñaron estos días es que la vida no siempre es lo que prefieres…
a veces es lo que eliges por amor.
Carnavales 2026: cumplimos. 🎭❤️
Ahora sí… volvemos a la disciplina.