26/02/2024
Esta frase se le adjudica al filósofo griego Epicuro, para describir que quien no se siente satisfecha con sus logros, quien no sabe disfrutar con cosas simples, es probable que no se contenta con nada.
De hecho existe el síndrome de “Nada es suficiente”, que el psicólogo Nathaniel Branden describe como la incapacidad de muchos de estar satisfechos con lo que tienen o con quien son, y por derivada con lo que pasa en sus vidas.
Hay personas que pasan sus días pensando en lo que les falta a nivel material o personal y no en lo que han logrado o tienen. Esta manera de vivir, pone el ojo en la parte vacía del vaso permanentemente, confundiendo muchas veces necesidad con deseo.
Este tipos de conductas, en la mayoría de los casos, vienen de la mando de la autoexigencia y la búsqueda de la perfección que puede generar el efecto contrario a lo que se quiere lograr, terminando en tristeza y frustración, por nunca alcanzar eso deseado.
Algunas personas, incluso se sobre exigen para tener esa casa, ese auto, esa vida...
La perfección es un blanco móvil para quienes las buscan con ansias, nunca llega.