21/03/2026
Hoy celebramos el Día Mundial de los Glaciares, una de las conmemoraciones ambientales más recientes y necesarias.
Bajo su aparente quietud, los glaciares guardan historias de miles de años: agua detenida en el tiempo, memoria del clima, refugio de vida invisible. Cada grieta, cada capa de hielo, es un archivo natural de incalculable valor para nosotros y nuestro entorno.
Los glaciares regulan caudales, sostienen ecosistemas y funcionan como indicadores sensibles del cambio climático. En Chile, donde una parte importante del abastecimiento hídrico depende de ellos, su retroceso no es un problema futuro: es una realidad en curso. Muchos están disminuyendo aceleradamente y se ven amenazados por distintas actividades humanas.
Por lo mismo, se vuelve urgente avanzar en medidas concretas para su protección: fortalecer su resguardo legal, limitar intervenciones que los afecten y promover una relación más consciente y armónica con estas majestuosas masas de hielo.
Las fotografías son del glaciar Sollipulli, ubicado en el cráter del volcán del mismo nombre. Es un espectáculo que quita el aliento: una inmensidad blanca que, en su silencio, nos recuerda tanto la escala del planeta como su fragilidad.
Cuidar los glaciares no es solo una tarea ambiental: es una decisión sobre el futuro del agua, de los ecosistemas y de los territorios que habitamos.