07/09/2026
Tener el cuerpo en Canadá, pero el corazón y la mente en Venezuela...
Es difícil encontrar las palabras correctas cuando el alma está arrugada. Para quienes estamos lejos, ver todo lo que está viviendo nuestro hermoso país nos llena de una mezcla de impotencia, dolor profundo y una constante preocupación que no nos deja apartar la mirada del teléfono ni por un segundo. 💔
Sé perfectamente lo que es pasar la noche en vela, con un n**o en la garganta, revisando cada noticia y con el pensamiento puesto en la familia, los amigos y la tierra que nos vio nacer. La distancia no disminuye el dolor; a veces, la impotencia de estar lejos lo hace aún más pesado.
Por respeto a nuestra realidad, a mis propios sentimientos y al dolor de tantas familias, he decidido pausar el contenido habitual de esta página por unos días. Hoy no es momento de hablar de números, estrategias financieras ni de pólizas. Hoy es momento de abrazarnos en la distancia, de tener empatía y de acompañarnos en este sentimiento que nos une a todos los venezolanos, sin importar en qué rincón del mundo nos encontremos. 🕊️
A ti, que también estás lidiando con la angustia del emigrante mientras intentas cumplir con tus responsabilidades diarias aquí en Canadá: no estás solo. Está bien no estar bien hoy.
Usa los comentarios de este espacio si necesitas desahogarte, drenar o simplemente dejar un mensaje de aliento. Nos leemos, nos apoyamos y nos acompañamos en este proceso. 🙏✨
Fuerza, mi Venezuela. Te llevo en el corazón hoy y siempre.