01/01/2026
Cierro este 2025 con profunda gratitud. Un año de aprendizajes, retos superados y momentos que marcaron mi vida.
Gracias a mi familia por su amor incondicional; ser tío me recordó la belleza de lo simple y la alegría de volver a ser niño. Agradecido por las personas que caminaron conmigo, por las enseñanzas, las amistades, los viajes y esos atardeceres que le dan sentido a la vida.
Mi fe, mi iglesia y mi ministerio fueron refugio y dirección en el momento justo. También hubo despedidas, que duelen, pero que llegan acompañadas de respeto y alegría por nuevos comienzos.
Acompañar a otros desde mi vocación es un privilegio. Nada se construye solo.
Despido este año con el corazón lleno y recibo el 2026 con fe, esperanza y propósito.
Chris Gero, directo y sincero 😉