21/07/2021
Cuando los son los
Un café, cómplice perfecto para que fluyan los desahogos en una plática de cuarteto de administradores, auditores, economistas y por supuesto financieros, en eso uno ya no puede contenerse, y con una vos temblorosa y con todo que suena a reproche, es como quien está inconforme con una situación, pero se la tiene que aguantar porque es el dueño de una empresa familiar.
Mi amiga y excompañera de las aulas de la casa moreniana que había estudiado auditoria, pronunció firme y pausado…. - No sé qué hacer con el saldo de una cuenta por cobrar, si darle de baja o mantenerlo porque el deudor es el dueño de la empresa.
Lo que pasa es que, desde hace años atrás, el dueño y gerente general de la empresa, se tomó a modo de préstamo un monto de dinero significativo, inicialmente había comprometido pagarlas con utilidades futuras, pero no ocurrió nada de eso.
Yo le sugerí – continuó diciendo – hacerle abonos con las utilidades, porque cada vez hace más retiros y se descompuso tanto que me dijo “Yo soy el dueño y puedo hacer con mi plata lo que quiera”. Todo esto me tiene preocupado porque yo sé que la empresa no tiene ningún activo y cada vez que envío información a los bancos debo “crearle una nueva historia” para sustentar dicho valor – Dijo ella mientras sostenía su taza de café.
Estuvimos por un momento en silencio, pareciera que el tiempo se hubiera detenido como en las pláticas de Universidad, unos segundos después levantó su cabeza lentamente y con su ánimo un poco restablecido, intenté animarla proponiéndole las posibles salidas al problema
Contadora, como le llamamos a la amiga auditora, a manera de aplacar su depresión le – comentamos - esto es muy común que ocurra en las empresas familiares, pues los propietarios que son gerentes creen que el dinero de la entidad lo puede manejar sin medir consecuencias, por eso, lo primero que tienes que definir con el dueño es si él va a pagar o no lo va a hacer. Si el señor dice: “voy a pagar”, se debe de hacer un acuerdo escrito donde quede la evidencia de cómo y cuándo va a pagar, así sea aumentando su remuneración, para descontar financieramente la periodicidad de la suma acordada. Sin embargo, no sabía cómo explicarle que se debe aplicar la metodología de valor presente bien sea que se le cobre o no intereses, pues no siempre es fácil de entender.
Si el señor dice que no se va a pagar, esa plata se “perdió” para la empresa, y como se perdió, te propongo dos alternativas:
• La primera alternativa es no volver a manejar cuentas por cobrar porque la entidad va a presentar un activo que no existe. En su lugar, manejar tales pagos, pero como un menor valor del patrimonio, debido a que es un retiro anticipado de utilidades.
• La segunda alternativa es castigar el saldo pendiente de cuentas por cobrar, y en adelante seguirlo haciendo con cada pago, advirtiéndole que ese gasto no se puede deducir de los impuestos a menos que sea considerado una remuneración adicional, una prima, una bonificación o como se desee llamarla que configuraría un ingreso para él.
Fíjate que, en ambos casos, se reduce el patrimonio al igual que cuando se reparten utilidades.
No le des más vueltas – le repliqué con firmeza, si no haces algo te estás responsabilizando de los estados financieros que estás firmando y certificando, y cuentas con toda la información para poder tomar la correcta decisión.
Con una pequeña sonrisa burlesca, dibujada en su rostro, y con tono de incredulidad, me miró y me preguntó, – Bueno, ¿y si el señor no quiere que le disminuyan sus activos y patrimonio? Yo le contesté inmediatamente porque me preocupó que mi amiga y colega no tuviera claro un tema legal y delicado y le dije: En cualquier momento se te puede volver en contra tuya como contador que das fe pública de la información que estás entregando a terceros.
Al final solo le dije: Solo espero que, mi amiga y colega, no te ocurra nada y no te lamentes de no haber sido más exigente y estricto con los requisitos legales y dejar al azar tu futuro. Eso sí, no te olvides que, siempre tendrás en tu conciencia que tu actuar no es correcto y a la consciencia no se le puede mentir.